BEIJING, 6 mar (Xinhua) -- Justo un día después de
que los miembros de la OTAN acordaran reanudar conversaciones formales con
Rusia, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton,
se va a reunir hoy con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en Ginebra,
Suiza, en un esfuerzo por reparar la relación.
La acción muestra de nuevo el deseo de ambas partes
de enmendar sus relaciones deterioradas. Se cree que en el futuro, las
relaciones entre Estados Unidos y Rusia estarán dominadas por un
mayor diálogo y que existirá menos rivalidad. Pero aún les quedan
asuntos difíciles.
Las relaciones entre Moscú y Washington han sufrido
una caída y se han colocado en el nivel existente después de la Guerra
Fría, debido a los planes de defensa antimisiles de Estados Unidos, a la
breve guerra de Rusia con Georgia en agosto pasado y a la expansión
de la OTAN hacia el este.
Las tensiones han disminuido desde que Barack Obama
prestó juramento como presidente estadounidense en enero.
En el primer discurso importante de política
exterior de la administración Obama en Munich el mes pasado, el
vicepresidente Joe Biden envió una fuerte señal de que enmendaría las
relaciones con Rusia, cuando dijo que "es momento de oprimir el botón de
reinicio", lo cual fue acogido por el Kremlin.
El martes, Obama insistió en que Washington necesita
reiniciar la relación estadounidense-rusa.
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, quien tiene una
opinión similar, dijo que "eso es importante, porque queremos buenas
relaciones con Estados Unidos, esa siempre ha sido nuestra postura.
Espero que las señales positivas que estamos recibiendo de
Washington se traduzcan en acuerdos".
En referencia a las relaciones
estadounidenses-rusas, el estratega geopolítico Zbigniew Brzezinski dijo
que Washington necesita "introducir a Rusia en un sistema dominado por
Estados Unidos y por sus aliados europeos para que pueda tener un papel
constructivo en lugar de representar una potencial amenaza.
El jueves, Clinton dijo que Washington y Moscú
"pueden y deben cooperar" en no proliferación, control de armas, lucha
contra el terrorismo y esfuerzos contra la piratería, y en otras
áreas.
Una acción significativa de Obama fue que ofreció un
acuerdo con Rusia sobre el programa de armas de Irán.
The New York Times informó el martes que Obama envió
una carta a Medvedev hace tres semanas, para ofrecer un acuerdo secreto en
el que sugiere que Washington no necestaría seguir adelante con los
sistemas antimisiles en Europa Oriental si Moscú ayuda a impedir que
Irán desarrolle ojivas nucleares y misiles balísticos.
Sin embargo, el Kremlin rechazó la idea de Obama de
que se busque un intercambio entre Irán y la defensa antimisiles. Medvedev
dijo el martes que Rusia no participará en ningún acuerdo para disuadir a
Estados Unidos de instalar el sistema cerca de sus fronteras.
La conflictiva cuestión de la defensa antimisiles
sigue siendo el mayor desafío para las relaciones bilaterales. Los
analistas advirtieron que un manejo inapropiado del asunto podría provocar
otra "crisis de misiles cubana".
Otros asuntos relacionados con Afganistán, Georgia y
Ucrania también representan desafíos para las relaciones
estadounidense- rusas.
Medvedev dijo que su país desea continuar
participando en la lucha contra el extremismo e incrementando la
cooperación con países occidentales.
Estados Unidos necesita la ayuda rusa para
proporcionar rutas de suministro alternativas porque el Pentágono está
considerando casi duplicar el tamaño de su presencia militar en
Afganistán.
Con respecto a Georgia y Ucrania, Clinton reiteró el
apoyoy el "firme compromiso"de Washington para la integración de los dos
países a la OTAN, e insistió en que "apoyamos los derechos de las
naciones soberanas a tomar sus propias decisiones".
Obviamente, no es fácil para Rusia cambiar su
posición sobre estos asuntos, cuando Washington está tratando de disminuir
las divisiones y buscar la cooperación.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, dijo que
si la administración Obama cambia sus políticas hacia Rusia,
Moscú responderá rápidamente.