JARTUM, 5 mar (Xinhua) -- La orden de arresto
emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el presidente de
Sudán, Omar Hassan al-Bashir, a quien acusa de crímenes guerra y de
crímenes contra la humanidad, causó indignación en el gobierno sudanés y
preocupación en la comunidad internacional.
ORDEN DE ARRESTO INDIGNA A SUDANESES
Miles de manifestantes salieron hoy a las calles en
Jartum para expresar su apoyo a al-Bashir y al gobierno sudanés. La gente
gritaba lemas como "Jartum, levántate contra la injusticia" y
"Arriba, arriba al-Bashir", en protesta por el veredicto de la CPI.
En respuesta a la orden de arresto de la corte,
emitida el miércoles, el gobierno sudanés expulsó hoy a 10 agencias de
ayuda extranjeras, incluidas las británicas Oxfam y Save the Children, las
estadounidenses Care, CHF e International Rescue Committee, la
holandesa Medecins Sans Frontiers y el Consejo de Refugiados de
Noruega.
COMO ARRESTAR
El gobierno sudanés ha reiterado en diversas
ocasiones que la CPI no tiene jurisdicción sobre Sudán porque el país no
es miembro del tribunal ni ha ratificado el Estatuto de Roma que
estableció el tribunal.
Asimismo, los dos grupos de fuerzas internacionales
de mantenimiento de la paz desplegados en Sudán no tienen el poder de
llevar a cabo la decisión de la CPI.
En el Consejo de Seguridad de la ONU, quienes apoyan
el arresto por medio de la fuerza y quienes demandan el indulto tampoco
disfrutan de la mayoría absoluta. Se prevé una batalla prolongada
entre las dos fuerzas sin un posible resultado rápido.
En estas circunstancias, aunque Bashir goza de la
protección de la Convención de Ginebra como jefe de Estado, no hará
visitas al extranjero sin contar con las garantías de otros países.
Por otro lado, Bashir disfruta de un amplio apoyo en
el país y la orden de arresto al parecer no socavará las bases de su
administración.
EFECTOS NEGATIVOS
Los efectos negativos de la orden de arresto no
deben ser ignorados. Algunos analistas han expresado preocupación de que
la emisión de la orden siente un precedente, el cual podría poner en
riesgo a algunos países del tercer mundo débiles, y genera
preocupaciones de que algún día podrían volverse blanco de algunas
potencias occidentales.
Los analistas dijeron que la emisión de la orden de
arresto es sólo un paso tomado por las potencias occidentales contra Sudán
y podría ser seguido por otros.
También existen bases para preocuparse de que las
fuerzas antigubernamentales en la región de Darfur, alentadas por la orden
de arresto, no sólo obstruyan el proceso de paz, sino que también
aprovechen la oportunidad para llevar a cabo actividades de
saboteaje armadas.
Además, mientras la orden de arresto no sea
suspendida o revocada, en cierta forma restringirá los esfuerzos de la
administración de al-Bashir para lograr la paz y promover el
desarrollo.
La Organización de la Conferencia Islámica, con sede
en Jedda, Arabia Saudita emitió el miércoles una declaración en la cual
rechazó y condenó la decisión de la CPI.
El mismo día, el secretario general de la Liga
Arabe, Amr Moussa, dijo que la liga está "profundamente preocupada" por la
decisión de la CPI, así como el presidente de la Comisión de la Unión
Africana (UA), Jean Ping.
Algunos países supuestamente han amenazado
con abandonar la CPI en protesta por su decisión de emitir la orden
de arresto.