GAZA, 4 mar (Xinhua) -- Si las facciones palestinas,
principalmente los mayores rivales, los movimientos Hamás y Fatah, no
se ponen de acuerdo pronto para formar un nuevo gobierno de unidad
nacional, será muy difícil que los palestinos consigan el fondo
internacional de donativos de cerca de 5.000 millones de dólares para
reconstruir la Franja de Gaza.
Esta semana se produjeron dos importantes
acontecimientos: las facciones palestinas llegaron a un acuerdo para crear
cinco comités de reconciliación que comenzarán a reunirse en El Cairo
el 10 de marzo para crear un gobierno de unidad por una parte, y la
conferencia sobre la reconstrucción de Gaza que se celebró en Egipto
el lunes por otra.
El Cuarteto Internacional de las Naciones Unidas,
Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Rusia han puesto como condición
que cualquier nuevo gobierno de unidad palestino que se forme
debe cumplir sus requisitos, concretamente reconocer el estado de
Israel, respetar los tratados de paz firmados y condenar la
violencia.
Pero cuando los líderes de Hamás escucharon las
precondiciones, anunciaron inmediatamente su rechazo, afirmando que "pase
lo que pase, Hamás nunca reconocerá Israel."
EEUU y la UE todavía tienen a Hamás en sus listas de
organizaciones terroristas. La secretaria de Estado de EEUU, Hillary
Clinton, quien se reunión con líderes israelíes el martes, afirmó que
"Hamás y Hezbolá (del Líbano) son grupos terroristas."
En una declaración, el portavoz de Hamás en Gaza,
Fawzi Barhoum, denunció que las exigencias del Cuarteto están "haciendo
chantaje al movimiento de Hamás y a la resistencia armada. En lugar de
pedir a los ejecutores que detengan sus agresiones, piden a las
víctimas que los reconozcan, lo que es muy injusto."
Después de que Hamás ganase las elecciones al
parlamento en 2006 y expulsase a su movimiento rival Fatah de la Franja de
Gaza, el Cuarteto Internacional se negó a reconocer los dos gobiernos
liderados por Hamás.
Se impuso un embargo sobre el movimiento, mientras
que Israel reforzó su bloqueo sobre la Franja de Gaza, cuartel general de
Hamás.
"Creo que renovar los términos del Cuarteto
complicaría de nuevo la situación y pondría a los palestinos otra vez en
la casilla de salida, otra vez a la situación de hace muchos años.
Creo que no se lograría nada excepto más desacuerdos y más
violencia", afirmó un analista político palestino en Gaza,
Shihada el-Hares.
El-Hares opina que la única solución para salir de
este círculo vicioso "es celebrar elecciones a la presidencia y al
parlamento anticipadas, entonces el Cuarteto tendrá que respetar los
resultados y negociar con el partido que gane las elecciones, ya sea
Fatah o Hamás."
Las precondiciones del Cuarteto también pueden tener
repercusiones en los preparativos para el diálogo interpalestino, ya
que los cinco comités ya se han formado y los diez días de negociaciones
comenzarán el 10 de marzo en El Cairo.
"El dinero tiene la palabra. No es una broma, son
5.000 millones de dólares donados por la comunidad internacional, y
creo que tanto Hamás como Fatah no tienen otra solución que encontrar
una forma de solucionar sus disputas", aseguró un estudiante
palestino, Hassan el-Dayya, que estudia gestión empresarial en
una universidad de Gaza.
Dayya añadió que los movimientos deben ponerse de
acuerdo para formar un gobierno tecnócrata provisional que sea aceptado
por la comunidad internacional, y que se encargue de gobernar Gaza y
Cisjordania durante los próximos nueve meses hasta que se
celebren las elecciones.
El primer ministro en funciones, Salam Fayyad, pidió
a las facciones palestinas y a la comunidad internacional que no
politicen la cuestión de la reconstrucción de la Franja de Gaza, que
es la única parte que esá sufriendo las consecuencias de esta crisis y de
la falta de acuerdo entre los palestinos o entre Hamás y el mundo.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina,
Mahmoud Abbas, ha reiterado que preferiría formar un gobierno palestino que
reconozca el principio de la solución de dos países y se comprometa
con los tratados de paz provisionales que la Organización para la
Liberación de Palestina ha firmado con Israel.
Las declaraciones de Abbas provocaron una crisis
política con Hamás antes de que comenzasen las negociaciones reales. Un
legislador de Hamás en Gaza, Mushir el-Masri, advirtió en contra de
imponer cualquier tipo de condición al diálogo antes de que empiece,
añadiendo que Hamás considera el diálogo como "un objetivo estratégico del
movimiento."
El líder del bloque de Fatah en el Consejo
Legislativo Palestino, Azzam el-Ahmed, afirmó que nadie puede saber si el
diálogo que comienza el 10 de marzo será un éxito o fracasará,
mientras que pidió a todas las partes que intenten que las
negociaciones sean exitosas y logren su objetivo.
"Lo que preocupa a los palestinos es que
las facciones no logren llegar a un acuerdo para formar un gobierno que
sea aceptado por la comunidad internacional, y que sea responsable
de administrar los donativos a Gaza para reconstruir lo que
ha destruido la ocupación israelí", afirmó el-Dayya.