JERUSALEN, 4 mar (Xinhua) -- Aparte de las sesiones
de fotos y de los apretones de manos de los dos días pasados, la
secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, alcanzó lo que
deseaba en la primera ronda de su misión de paz por el Medio
Oriente.
Clinton escuchó a los líderes israelíes y
palestinos, puso en claro las intenciones de la administración de Barack
Obama y también abrió la puerta a una paz más amplia entre Israel y sus
vecinos.
La secretarioa de Estado pasó el martes con los
líderes israelíes, quizás más significativamente con el posible próximo
primer ministro, Benjamin Netanyahu. Ella realizó un corto viaje el
miércoles desde el norte de Jerusalén hasta Ramallah para conversar
con los dirigentes palestinos.
"Esta fue una visita para probar el agua y ver cómo
podemos avanzar", dijo Nazir Mgally, un comentarista israelí-árabe, quien
escribe para el diario en árabe A-Sharq Al-Awsat de Londres, entre
otros. "Sobre todo se trató de escuchar, en particular para
descubrir si los líderes israelíes desean avanzar en esta dirección
(de dos estados para dos pueblos)".
Es por eso que la reunión con Netanyahu fue clave.
Las sesiones de Clinton con el presidente Shimon Peres, el primer ministro
Ehud Olmert, la ministra de Relaciones Exteriores Tzipi Livni y el
ministro de Defensa Ehud Barak fueron un poco más que reuniones de
cortesía.
El elemento Ramallah del viaje fue menos
significativo, porque las opiniones de la Autoridad Nacional Palestina ya
son conocidas.
Aunque Clinton puso en claro a sus anfitriones
israelíes que tienen mucho que hacer antes de que pueda lograrse una paz
duradera, ella también dijo que los palestinos deben cesar la violencia
contra los israelíes.
"El primer paso en este momento, sin esperar un
nuevo gobierno (israelí), es un cese al fuego duradero, pero eso sólo
puede alcanzarse si el Hamas cesa los ataques de cohetes", dijo Clinton a
los reporteros en Jerusalén después de reunirse con su homóloga
Livni.
Al mismo tiempo que Clinton estaba haciendo sus
declaraciones, aeronaves militares israelíes lanzaban un ataque contra lo
que las Fuerzas de Defensa Israelíes describieron como "seis túneles de
contrabando".
Aunque el foco de Clinton estuvo puesto en el
conflicto israelí- palestino, ella también anunció que dos emisarios,
representantes de la Casa Blanca y del Departamento de Estado, serán
enviados a la capital de Siria, Damasco. Su objetivo será doble: mejorar
las relaciones bilaterales entre Washington y Damasco y tratar de
relanzar el proceso de paz israelí-sirio.
La administración de William Clinton facilitó las
conversaciones sirio-israelíes y en el pasado Netanyahu indicó que no
descartaría ese diálogo.
Sin embargo, Hillary Clinton puso en claro durante
su visita de dos días que su máxima prioridad es la vía
israelí-palestina.
"Ella realmente vino a revisar qué está ocurriendo
en el área y desde esa perspectiva tuvo éxito", dijo Efraim Inbar, quien
encabeza al Centro Begin-Sadat para Estudios Estratégicos en la
Universidad Bar-Ilan de Israel.
A su regreso a Washington, Clinton tendrá que
considerar el enfoque estadounidense sobre el conflicto. Ella y el
presidente Barack Obama pusieron en claro que desean ver un progreso
rápido. Sin embargo, está poco claro en este momento cómo abordarán los
aspectos específicos.
En Ramallah y Jerusalén se han sostenido
algunas conversaciones en los dos días pasados sobre la adopción estadounidense
de la iniciativa de paz árabe como base para las negociaciones.