DAKAR, 3 mar (Xinhua) -- El presidente de
Guinea-Bissau, Joao Bernando Vieira, fue asesinado el lunes por soldados,
horas después de una explosión que acabó con la vida del líder del
ejército de este país de Africa occidental, Batista Tagme Na Wai.
Se cree que fueron seguidores de Na Wai que culpaban
a Vieira de la muerte del jefe del estado mayor del ejército, los que
asesinaron al presidente del país, de 69 años de edad.
Esta última tragedia fue la culminación de los
constantes conflictos y la rivalidad entre estos dos hombres de estado
ahora fallecidos y sus seguidores, prolongados durante los pasados años
en uno de los países más pobres del mundo.
LARGA
RIVALIDAD ENTRE MAXIMOS LIDERES
Vieira, conocido como "Nino", fue uno de los líderes
clave en la lucha contra el régimen colonial de Portugal en la década de
1960, que contribuyó a la independencia de Guinea-Bissau en 1974.
En 1994, Vieira ganó las elecciones presidenciales y
se convirtió en el primer presidente democráticamente elegido del
país. Sin embargo, debió exiliarse en Portugal en junio de 1999
luego de que las fuerzas que lo rodeaban reanudaran el conflicto en
Bissau.
Vieira regresó a Guinea-Bissau en abril de 2005 y en
julio de ese año obtuvo la victoria en otras elecciones presidentales.
Tomó posesión del cargo en octubre de ese año.
Na Wai, que formaba parte de la junta militar que
sustituyó a Vieira en la guerra civil de 1999, fue nombrado en 2006 jefe
del Estado Mayor de las las fuerzas armadas por el presidente.
El líder militar era conocido por sus críticas a las
políticas de Vieira, incluyendo sus nombramientos. No han sido raros los
intercambios de palabras provocativos entre los dos dirigentes.
En enero, Na Wai presentó una queja contra el
ministro del Interior, Cipriano Cassama, acusándolo de haber ordenado a la
guardia presidencial que lo disparase.
En su queja, Na Wai decía que "individuos que
apoyaron a Vieira durante la guerra civil de 1998-1999 habían entrado
recientemente en la guardia presidencial", que abrió fuego contra él el 4
de enero, en torno a la medianoche, "bajo las órdenes de Cassama".
El presidente eludió un ataque perpetrado por
soldados renegados el 23 de noviembre del año pasado en su domicilio y se
quejó de la negativa de rescate de Na Wai en el ataque.
AÑOS DE
INESTABILIDAD POLITICA
Guinea-Bissau, una ex colonia portuguesa con una
población de 1,5 millones de personas, ha visto constantes conflictos y
golpes militares a lo largo de los años.
Las frecuentes tentativas de golpe de estado
subrayan la necesidad de revisar el ejército del país, con exceso de
personal.
Con la ayuda de la comunidad internacional,
Guinea-Bissau dio a conocer el año pasado un programa de reforma que
contempla la reducción de las fuerzas armadas, de 7.000 a 2.000 o 2.500
tropas entre 2008 y 2011.
El pasado noviembre, el país celebró unas exitosas
elecciones legislativas, en las que el Partido Africano para la
Independencia de Guinea-Bissau y Cabo Verde (PAIGC), liderado por el ex
primer ministro Carlos Gomes Junior, se hizo con la victoria.
La comunidad internacional colocó grandes esperanzas
en la elección, considerándola como una oportunidad para alejar al país
de una prolongada inestabilidad. Pero los asesinatos han
frustrado esa esperanza.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana
(UA), Jean Ping, condenó el lunes "en los términos más enérgicos" el
asesinado del presidente de Guinea-Bissau y el jefe del estado
mayor.
Estos ataques se produjeron "en un momento de
esfuerzos renovados por parte de la comunidad internacional para apoyar
los esfuerzos de construcción de paz en Guinea-Bissau y consolidar el
progreso en el proceso político en el que se encuentra el país tras
las elecciones legislativas de noviembre de 2008", dijo Ping.
¿HACIA
DONDE VA EL PAIS?
Ciertas fuentes, en declaraciones telefónicas a
Xinhua, señalaron que la calma se había restaurado en la capital,
Bissau.
Sin embargo, la comunidad internacional sigue muy
preocupada por el devenir de este país de Africa occidental.
Las fuerzas armadas de Guinea-Bissau indicaron en un
comunicado que el ejército respera la ley constitucional y que no se está
preparando un golpe de estado en el país.
El portavoz militar Zamora Induta dijo: "reafirmamos
nuestra intención de respetar el poder democráticamente elegido y la
Constitución de la república".
"La gente que mató al presidente Vieira no ha sido
arrestada, pero los esramos persiguiendo. Son un grupo aislado. La
situación está bajo control".
De acuerdo con la Constitución de Guinea-Bissau, si
el presidente fallece, el presidente del parlamento dirigirá el país
durante dos meses hasta que se celebren nuevas elecciones.
La Comunidad Económica de los Estados de
Africa Occidental (ECOWAS) y la comunidad de países lusófonos han manifestado
que enviarán delegaciones al país.