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Obama intenta reconfortar a la población con un discurso de tono más optimista
  25.02.2009 Actualizado a las 18:45:02
 

     WASHINGTON, 24 feb (Xinhua) -- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió el martes que su país saldrá más fuerte de  la actual crisis económica, una medida poco habitual que pretende  reconfortar al pueblo estadounidense, preocupado por la recesión. 

     En su primer discurso en una sesión plenaria del Congreso,  Obama afirmó que el peso de la actual crisis "no determinará el  destino de este país." 

     "Aunque nuestra economía puede estar debilitada y nuestra  confianza ha disminuido, y aunque estamos pasando por momentos  difíciles e inseguros, quiero que todos los estadounidenses sepan  hoy esto: 'Reconstruiremos, nos recuperaremos'", expresó. 

     "Y los Estados Unidos de América resurgirán más fuertes que  antes", aseguró.  

     TONO MAS OPTIMISTA  

     El discurso se produjo una semana después de que Obama firmase  la ley del paquete de estímulos de la economía valorado en 787.000 millones de dólares, y dos días antes de que el Congreso reciba el borrador de su presupuesto para el año fiscal 2010. 

     El discurso no dedicó mucho tiempo a la política exterior, por  lo que Obama pudo así centrarse principalmente en la crisis  económica y fiscal del país, según funcionarios de la Casa Blanca. 

     Obama pidió a los estadounidenses que "se unan" y "asuman  responsabilidades para el futuro", asegurando que es el momento de comenzar a crear empleo, de reanudar los préstamos y de invertir  en áreas como la energía, la sanidad y la educación. "Esto es para lo que mi agenda económica está diseñada, y esto es de lo que les  quiero hablar esta noche", añadió. 

     Obama mostró un tono más optimista del que ha mostrado en los  últimos días mientras presentaba su plan para superar la crisis  financiera. 

     Las acciones de Wall Street se hundieron el lunes, con los  principales índices cayendo a mínimos en 12 años por temores sobre las pobres perspectivas económicas. 

     Pero el mercado se recuperó el martes después de que el  presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, señalara que la  nacionalización de los principales bancos no está cerca. 

     Al contrario que los discursos sobre el estado de la nación,  usualmente más serios, Obama no entró en detalles sobre cuestiones como si los principales bancos serán o no nacionalizados,  centrándose en alentar a los estadounidenses pidiéndoles que se  unan para luchar juntos contra las adversidades, aseverando que  "las respuestas a nuestros problemas no están fuera de nuestro  alcance."  

     ACCIONES RAPIDAS  

     En su discurso, Obama destacó que su administración está  trabajando rápida y agresivamente para romper este ciclo  destructivo en los mercados crediticios, restaurar la confianza y  reanudar el otorgamiento de préstamos. 

     El presidente se centró en la necesidad de recuperar la  confianza crediticia. Afirmó que el país ha creado un nuevo fondo  de préstamos centrado en la compra de vehículos, la financiación  de estudios y las pequeñas empresas, "para los particulares y  empresas que hacen que avance esta economía." 

     También se prestará especial atención al sector de las  hipotecas, con un fondo de 275.000 millones de dólares destinados  a este fin.  

     En otro esfuerzo por reasegurar la confianza del pueblo,  prometió no dedicar "ni un céntimo" a recompensar a los ejecutivos de Wall Street, sino ayudar a los pequeños negocios que no puedan  pagar a sus empleados o a las familias que hayan ahorrado mucho  pero no puedan pagar sus hipotecas. 

     A pesar de todo, el presidente reconoció que los billones de  dólares reservados ya para el plan de recuperación no serán  suficientes para sacar al país de la crisis. Por ello, pidió al  Congreso que realice adelantos rápidamente en las legislaciones  para eliminar las obsoletas normativas del sistema regulador de  los mercados financieros. 

      

     RETOS FISCALES  

     Pero mientras Obama inyecta grandes cantidades de dinero a la  economía para intentar salir de la crisis, también tiene que tomar duras decisiones para evitar que los números rojos impidan una  futura recuperación. 

     Obama afirmó que reducirá el déficit, que se sitúa actualmente  en unos 1,3 billones de dólares, a la mitad para cuando termine su mandato en 2013. 

     Para ello, el presidente anunció que comenzará a eliminar  programas caros e inefectivos del presupesto federal.  

     Obama, que asumió su cargo el 20 de enero, debe presentar el  próximo jueves su borrador de presupuesto para el año fiscal 2010, que comienza el 1 de octubre de este año, y se espera que el  presupuesto incluya un gran aumento en el gasto fiscal en obras  públicas. 

     El déficit del presupuesto federal se disparó hasta los 569.000 millones de dólares en los primeros cuatro meses del actual año  fiscal, según el Departamento del Tesoro, un máximo histórico para este periodo. 

     Lo que es más, la oficina de presupuesto del Congreso predice  que el déficit presupuestario saltará hasta un máximo histórico en este año fiscal, aunque los analistas privados prevén que la cifra de déficit será aún más alta. 

     Para reducir este déficit, Obama prometió recortar gastos  poniendo fin a la guerra en Irak y eliminando varios de los  recortes de impuestos que el anterior presidente Bush implantó  para los más adinerados. 

     "Reformaremos nuestro sistema de defensa para no pagar por  sistemas de armas de la Guerra Fría que no estamos utilizando",  destacó. 

     El presidente concluyó afirmando que todos, independientemente  del partido que sean, tendrán que sacrificar ciertas prioridades  para las que no hay dinero, incluido él mismo.