WASHINGTON, 24 feb (Xinhua) -- El presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, prometió el martes que su país saldrá más
fuerte de la actual crisis económica, una medida poco habitual que
pretende reconfortar al pueblo estadounidense, preocupado por la
recesión.
En su primer discurso en una sesión plenaria del
Congreso, Obama afirmó que el peso de la actual crisis "no determinará el
destino de este país."
"Aunque nuestra economía puede estar debilitada y
nuestra confianza ha disminuido, y aunque estamos pasando por momentos
difíciles e inseguros, quiero que todos los estadounidenses sepan
hoy esto: 'Reconstruiremos, nos recuperaremos'", expresó.
"Y los Estados Unidos de América resurgirán más
fuertes que antes", aseguró.
TONO MAS
OPTIMISTA
El discurso se produjo una semana después de que
Obama firmase la ley del paquete de estímulos de la economía valorado en
787.000 millones de dólares, y dos días antes de que el Congreso reciba
el borrador de su presupuesto para el año fiscal 2010.
El discurso no dedicó mucho tiempo a la política
exterior, por lo que Obama pudo así centrarse principalmente en la crisis
económica y fiscal del país, según funcionarios de la Casa Blanca.
Obama pidió a los estadounidenses que "se unan" y
"asuman responsabilidades para el futuro", asegurando que es el momento
de comenzar a crear empleo, de reanudar los préstamos y de invertir
en áreas como la energía, la sanidad y la educación. "Esto es para lo
que mi agenda económica está diseñada, y esto es de lo que les quiero
hablar esta noche", añadió.
Obama mostró un tono más optimista del que ha
mostrado en los últimos días mientras presentaba su plan para superar la
crisis financiera.
Las acciones de Wall Street se hundieron el lunes,
con los principales índices cayendo a mínimos en 12 años por temores
sobre las pobres perspectivas económicas.
Pero el mercado se recuperó el martes después de que
el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, señalara que la
nacionalización de los principales bancos no está cerca.
Al contrario que los discursos sobre el estado de la
nación, usualmente más serios, Obama no entró en detalles sobre
cuestiones como si los principales bancos serán o no nacionalizados,
centrándose en alentar a los estadounidenses pidiéndoles que se unan
para luchar juntos contra las adversidades, aseverando que "las respuestas
a nuestros problemas no están fuera de nuestro alcance."
ACCIONES
RAPIDAS
En su discurso, Obama destacó que su administración
está trabajando rápida y agresivamente para romper este ciclo
destructivo en los mercados crediticios, restaurar la confianza y
reanudar el otorgamiento de préstamos.
El presidente se centró en la necesidad de recuperar
la confianza crediticia. Afirmó que el país ha creado un nuevo fondo
de préstamos centrado en la compra de vehículos, la financiación de
estudios y las pequeñas empresas, "para los particulares y empresas que
hacen que avance esta economía."
También se prestará especial atención al sector de
las hipotecas, con un fondo de 275.000 millones de dólares destinados
a este fin.
En otro esfuerzo por reasegurar la confianza del
pueblo, prometió no dedicar "ni un céntimo" a recompensar a los
ejecutivos de Wall Street, sino ayudar a los pequeños negocios que no
puedan pagar a sus empleados o a las familias que hayan ahorrado mucho
pero no puedan pagar sus hipotecas.
A pesar de todo, el presidente reconoció que los
billones de dólares reservados ya para el plan de recuperación no serán
suficientes para sacar al país de la crisis. Por ello, pidió al
Congreso que realice adelantos rápidamente en las legislaciones para
eliminar las obsoletas normativas del sistema regulador de los mercados
financieros.
RETOS
FISCALES
Pero mientras Obama inyecta grandes cantidades de
dinero a la economía para intentar salir de la crisis, también tiene que
tomar duras decisiones para evitar que los números rojos impidan una
futura recuperación.
Obama afirmó que reducirá el déficit, que se sitúa
actualmente en unos 1,3 billones de dólares, a la mitad para cuando
termine su mandato en 2013.
Para ello, el presidente anunció que comenzará a
eliminar programas caros e inefectivos del presupesto federal.
Obama, que asumió su cargo el 20 de enero, debe
presentar el próximo jueves su borrador de presupuesto para el año fiscal
2010, que comienza el 1 de octubre de este año, y se espera que el
presupuesto incluya un gran aumento en el gasto fiscal en obras
públicas.
El déficit del presupuesto federal se disparó hasta
los 569.000 millones de dólares en los primeros cuatro meses del actual año
fiscal, según el Departamento del Tesoro, un máximo histórico
para este periodo.
Lo que es más, la oficina de presupuesto del
Congreso predice que el déficit presupuestario saltará hasta un máximo
histórico en este año fiscal, aunque los analistas privados prevén que la
cifra de déficit será aún más alta.
Para reducir este déficit, Obama prometió recortar
gastos poniendo fin a la guerra en Irak y eliminando varios de los
recortes de impuestos que el anterior presidente Bush implantó para
los más adinerados.
"Reformaremos nuestro sistema de defensa para no
pagar por sistemas de armas de la Guerra Fría que no estamos utilizando",
destacó.
El presidente concluyó afirmando que
todos, independientemente del partido que sean, tendrán que sacrificar
ciertas prioridades para las que no hay dinero, incluido él mismo.