MEXICO, 17 feb (Xinhua) -- El gobernador del estado
mexicano de Nuevo León (norte), Natividad González Parás, aseguró hoy que
el cártel del Golfo y los sicarios conocidos como "Los Zetas" están
organizando manifestaciones contra el Ejército en varios estados del
país.
El funcionario dijo en rueda de prensa que quienes
organizan y pagan las protestas que se han efectuado en los estados de
Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz, son "el cártel del Golfo y los
Zetas".
Grupos de manifestantes obstruyeron hoy, por sexto
día consecutivo, el tránsito de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, para
protestar contra la presencia de militares en la entidad para
combatir al narcotráfico y a la delincuencia organizada, que se ha
desbordado en el país.
También hubo manifestaciones en Jalapa, Veracruz, y
en Reynosa, Tamaulipas.
El gobernador dijo que los mítines contra los
elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional obedecen al buen trabajo
que desarrollan las fuerzas castrenses en la zona donde se asentaban
estos grupos de narcotraficantes.
Indicó que hasta las oficinas de la Procuraduría de
Justicia y de las dependencias de seguridad, han llegado amenazas de
muerte contra funcionarios, por estar combatiendo los bloqueos de
calles.
González dijo que "han recibido amenazas nuestros
comandantes, los directores de seguridad pública municipales y los
responsables de las áreas de procuración, de seguridad pública del nivel
estatal de gobierno".
"Hemos expresado que nuestra responsabilidad es
hacer prevalecer la ley y el orden y, con todos los cuidados del caso, no
incurrir en provocaciones que beneficien a otros intereses. Vamos a seguir
dando la batalla a pesar de las amenazas que se han recibido en
instituciones gubernamentales, estatales y municipales", agregó.
Después de una amenaza similar, la semana pasada fue
asesinado el comandante del segundo grupo de Homicidios de la Agencia
Estatal de Investigaciones, Ramón Jasso Rodríguez.
Este martes también fue asesinado por un grupo
armado el jefe de la Policía Ministerial del municipio de Cárdenas,
Tabasco (sureste), Francisco Federico López Brito, a las puertas de su
casa.
El 14 de febrero, otro comando armado mató
al también comandante policial Carlos Reyes López y 10 miembros de
su familia, incluidos seis niños.