MOSCU, 12 feb (Xinhua) -- Un satélite Iridium de
comunicaciones de Estados Unidos colisionó el martes con un satélite
militar ruso, confirmó el jueves un comandante de las Fuerzas Espaciales
de Rusia.
El satélite Iridium 33 de Estados Unidos colisionó
el martes con el satélite militar ruso Cosmos 2251 a una altitud de 800
kilómetros, afirmó Alexander Yakushin, primer subcomandante de
las Fuerzas Espaciales de Rusia, citado por la agencia de noticias
Itar-Tass.
El satélite Cosmos 2251 fue lanzado en 1993 y se ha
mantenido inoperativo desde 1995, explicó.
El equipo de supervisión espacial de las fuerzas
espaciales está vigilando los escombros producidos por la colisión en una
altitud de entre 500 y 1.300 kilómetros, dijo el funcionario.
"Los datos sobre la cantidad de basura espacial
están aún siendo comprobados", afirmó.
Poco antes, la Agencia Espacial Federal Rusa
(Roscosmos) confirmó la colisión.
"Es muy posible que los satélites puedan haber
chocado, debido a que sus órbitas eran muy cercanas", dijo Alexander
Vorobyov, secretario de prensa de Roscosmos, en una entrevista con la
Televisión de Rusia.
Bajo las actuales circunstancias, los escombros
generados en la colisión no constituyen una amenaza para la Estación
Espacial Internacional, dijo el secretario, añadiendo que Rusia continuará
estudiando el incidente para obtener más detalles.
Las declaraciones de Vorobyov fueron reiteradas por
el funcionario de prensa de Roscosmos Nasyrov Demyan en una
entrevista con Xinhua por teléfono.
La Estación Espacial Internacional está operando
bien y Roscosmos está recogiendo y procesando datos relevantes, dijo
Valery Lyndin, portavoz del centro de control de vuelo de la
agencia, a Xinhua.
Un satélite ruso y un satélite de comunicaciones de
Estados Unidos chocaron en el espacio a las 11:55 hora del este de
Estados Unidos (1655 GMT) del martes, lo que produjo un par de masivas
nubes de escombros, reveló la agencia espacial de Estados Unidos
(NASA).
La NASA cree que el riesgo que supone la colisión de
dos satélites para la EII es baja, informaron agencias de noticias.
Esta conclusión se extrae del hecho de que la estación espacial
orbita a una altitud menor a la de los satélites, y por lo tanto su
órbita está más baja que la de la basura provocada por la colisión.
La colisión ocurrió a una altitud de cerca de 800
kilómetros, una altitud en la que orbitan satélites de información sobre
las condiciones meteorológicas y de telecomunicaciones, entre otros.
Fin