LA PAZ, 12 ene (Xinhua) -- Auditorías realizadas por
la Contraloría General de la República (CGR) de Bolivia determinaron
que las empresas petroleras extranjeras dejaron un daño económico al
Estado por 1.500 millones de dólares.
El suspendido contralor, Osvaldo Gutiérrez, fue
quien anunció esta información a tiempo de reconocer que hubo retraso en
la ejecución de las auditorías a las transnacionales.
"Los indicios de responsabilidad o daño económico al
Estado boliviano son no sólo de mil millones, en realidad está por encima
de los 1.500 millones de dólares", indicó.
Después de tres años de dirigir la CGR, hasta fines
de diciembre pasado, Gutiérrez fue suspendido de su cargo por la Comisión
de Constitución de Diputados en función a supuestas irregularidades
cometidas en la administración de la entidad estatal y por favorecer
a las petroleras.
Ante este hecho, el 29 de diciembre de 2008, el
mandatario boliviano Evo Morales posesionó al legislador Gabriel Herbas
como contralor interino, quien renunció a su escaño para quedar
habilitado como autoridad fiscalizadora.
Gutiérrez, cuya suspensión de 90 días se cumple a
fines de marzo próximo, no especificó qué transnacionales y en qué forma
ocasionaron grave daño económico al erario, pero afirmó que esos
temas se esclarecerán una vez que se oficialice la entrega de la
documentación pertinente.
Aseguró que cuenta con los informes de las
auditorías a las empresas petroleras, pero que la Contraloría, a través de
un procedimiento legal, es la que debe notificar y dar cuenta de los
mismos.
Las empresas que operaron en Bolivia fueron: Empresa
Petrolera Andina S.A., Chaco, S.A., Repsol YPF E&P Bolivia S.A., BG
Bolivia Corporation, Vintage Petroleum Boliviana, Ltd., Petrobras Bolivia
S. A., Total, Petrobras Energía S.A., Sucursal Bolivia, Pluspetrol
Bolivia Corporation S.A, Tecpetrol de Bolivia S.A., Canadian Energy
Enterprises (CEE) Bolivia SRL y Matpetrol S.A.
El presupuesto aprobado por el Ministerio de
Hacienda en 2006 para la realización de estas auditorías fue de 14,8
millones de bolivianos (unos 2,11 millones de dólares).
Según Gutiérrez, la CGR concluyó con esa tarea de la
cual derivaron 19 informes de control interno y ocho informes con
responsabilidad civil y penal.
Estos informes se encuentran en la fase de revisión
legal en la Contraloría, y una vez que se emita el dictamen pasará a las
autoridades pertinentes, quienes indicarán los pasos a seguir.
Gutiérrez señaló que dichas autoridades pueden
determinar, a través del Ministerio Público y mediante un juez coactivo
fiscal, las responsabilidades respectivas.
En este proceso, las empresas también deben ser
notificadas mediante un informe preliminar para que presenten sus
descargos.
Una vez que se emita el informe definitivo
o complementario, "el Estado debe hacer todo para recuperar el
perjuicio económico", afirmó