BEIJING, 6 ene (Xinhua) -- China está considerando
introducir los créditos de inversión de bienes raíces (CIBR) para ayudar a
incrementar los canales de financiamiento para los
desarrolladores del sector inmobiliario, anunció hoy martes Qi Ji,
viceministro del Ministerio de Vivienda y Construcción Urbano-Rural en una
conferencia de prensa.
La campaña ayudaría a las constructoras de bienes
raíces del país a recaudar dinero por medios distintos además de los
préstamos de los bancos comerciales, que son ahora la principal
fuente de fondos, indicó Qi.
El Banco Popular de China (BPCh), el banco central,
está trabajando en el programa.
"El BPCh ha formulado un programa piloto, que se
someterá para la aprobación al Consejo del Estado después de consultar los
ministerios relacionados", señaló Huo Yingli, la subdirectora del
buró de mercados financieros del BPCh, en la misma conferencia.
La resistencia a los riesgos y la gestión simple son
las principales consideraciones del BPCh al elaborar su aprobación,
afirmó Qi.
El CIBR, originado en Estados Unidos en 1960, ha
sido introducido a muchos países y regiones, incluyendo Australia,
Alemania, Singapur y Hong Kong.
Según Huo, los préstamos pendientes de compañías del
sector inmobiliario totalizaron 5,24 billones de yuanes (766.100
millones de dólares) hasta finales de noviembre, un aumento interanual del
10,3 por ciento. Pero la tasa de crecimiento fue de 1,9 puntos
porcentuales menos que octubre y 20,6 puntos porcentuales menos que
la cifra del mismo periodo de 2007.
La cada vez más baja demanda está golpeando a la
industria de bienes raíces de China, cuyas ventas totales en 2008 caerán
más del 21 por ciento que en 2007, a 600 millones de metros
cuadrados, de acuerdo con Qi.
El volumen de venta residencial del país se situará
en 500 millones de metros cuadrados durante 2008, 691 millones de metros
cuadrados menos que en 2007.
A fin de promover el sector en recesión, China
anunció un paquete de estímulo de bienes raíces el mes pasado y luego
reveló los detalles del mismo.
Dichas medidas incluyen construir más viviendas para
las familias urbanas de bajos ingresos, estimular la adquisición de
viviendas, ayudar a las constructoras de propiedades a tratar con el
cambio de mercado, intensificar el rol de los gobiernos locales en la
estabilización del mercado de bienes racíes, y mejorar la supervisión en
el mercado inmobiliario.
El gobierno ha prometido resolver el problema a 7,47
millones de familias urbanas de ingresos bajos y 2,4 millones de familias
en chabolas en los próximos tres años. En 2009, 2,6 millones de
familias urbanas de recursos escasos y 800.000 familias en chabolas
se beneficiarán del programa.