LONDRES, 6 ene
(Xinhua) -- Aún y cuando la devaluada libra esterlina ha provocado las
especulaciones sobre el acercamiento de Gran Bretaña al euro, muchos
piensan que es poco probable que el país adopte la moneda única europea en
un futuro cercano.
El Banco de Inglaterra, frente a la actual crisis
global financiera, redujo la tasa de interés en un periodo de dos meses
de 4.5 por ciento a 2 por ciento, durante los inicios de
diciembre.
La tasa de interés del país, en su decenso más bajo
en cincuenta años, ha provocado la inquietante devaluación de la
libra esterlina.
Un euro ahora vale 96 peniques, un alza en
comparación de los 77 peniques en octubre de 2008. El dólar estadounidense
también ha ganado valor ante la libra, subiendo de 57 peniques a 69, en
tres meses.
Se espera que el decenso en la tasa de interés base
de un nuevo impulso al crecimiento económico, así como que mejore la
confianza en Gran Bretaña por parte de los consumidores y del mercado.
También está contemplado que beneficie las exportaciones británicas
y el turismo, y que se compensen las pérdidas económicas durante el
decline
No obstante, algunos analistas advierten que puede
ser que esto no salve a Gran Bretaña de caer en una recesión más profunda,
señalando que el país enfrenta un año difícil, pudiendo suceder una
contracción del 2.9 por ciento en su Producto Interno Bruto (PIB) durante
el 2009.
Si las predicciones son correctas, será la caída más
fuerte en un año para Gran Bretaña desde la Segunda Guerra Mundial. Las
prespectivas son realmente sombrías, con una previsión de un aumento
en el desempleo, hasta 1.600 personas pueden perder sus empleos cada día
del 2009.
La preocupante situación económica ha apresurado a
algunos en el Reino Unido a considerar el abandono de la libra esterlina
en favor del euro.
Los partidarios creen que el convertirse en miembro
de la eurozona ayudará a Gran Bretaña a resistir los tiempos
difíciles.
Un total de 16 países, de los 27 estados miembros de
la Unión Europea (UE), han adoptado el euro como su moneda oficial. El
euro fue formalmente lanzado el primero de enero de 2002, con el fin
de promover la integración económica dentro de la UE.
Sin embargo, un estudio reciente demuestra que el 70
por ciento de los británicos aún rechaza la moneda.
Muchos argumentan que la adherencia a la libra
permite a Gran Bretaña mantener su autoridad económica. Creen que la
actual recesión económica es temporal, y que la libra regresará a una
posición favorable respecto al euro en uno o dos años.
No obstante, también resulta evidente el impacto
inflingido por la crisis financiera en la economía,británica, y una libra
débil también tiene sus efectos negativos.
Durante el tercer trimestre de 2008, la
productividad británica, calculada por el PIB por trabajador, bajó un 0.2
dos por ciento, en una comparación anual; la inversión de negocios cayó un
1.3 por ciento, en relación con el trimeste pasado; y los servicios de
producción cayeron un 0.2, respecto de los tres meses previos, de
acuerdo a la Oficina Nacional de Estadísticas británica (ONS, por
sus siglas en inglés).
La deuda neta del sector público británico,
expresado en un porcentaje del PIB, subió a 44.2 por ciento a finales de
noviembre de 2008, en comparación con el 43.1 por ciento del año anterior.
La deuda se incrementa rápidamente, mientras que el gobierno
gasta miles de millones en dar apoyo a los bancos y a la economía.
Una libra esterlina débil también tendrá como
resultado la alza de precios para los consumidores británicos, quienes
dependen considerablemente de las importaciones, yendo desde comida,
bienes manufacturados, hasta energía.
El precio de las importaciones continuará subiendo,
añadiéndose al déficit de comercio de Gran Bretaña con la UE, la cual se
elevó de 3.4 mil millones de libras (5 mil millones de dólares
estadounidenses) en octubre, de 2.8 mil millones de libras (4.1 mil
millones de dólares) en septiembre.
La energía es también un asunto que se debe
contemplar cuando se discuten los puntos positivos y negativos la
debilidad de la libra esterlina.
Las reservas británicas de petróleo y gas natural se
están agotando, forzando al país a depender más en importaciones. Una
libra más débil empeorará la situación. Fin