LA PAZ, 3 ene (Xinhua) -- El gobierno de Bolivia
presagió hoy la derrota de la oposición, una vez aprobada la nueva
Constitución Política del Estado (CPE) en la consulta popular del próximo
25 de enero para la consolidación de un nuevo Estado Autonómico.
El ministro boliviano de Trabajo, Walter Delgadillo,
aseguró que con la voluntad del pueblo se pondrá fin al control del poder
político y económico que detentaron las oligarquías por más de 180
años en el país.
El domingo 25 de enero está prevista la realización
del referendo de aprobación o rechazo de la CPE, aprobada en primera
instancia por la Asamblea Constituyente (2007) y modificada parcialmente
por el Congreso Nacional (2008).
Para viabilizar este proceso, el presidente, Evo
Morales, convocó a los prefectos de los nueve departamentos del país,
incluidos los de oposición, a trabajar a partir de este 5 de enero en La
Paz, sede de gobierno.
La invitación fue rechazada sin embargo por los
prefectos (gobernadores) opositores de los departamentos de Beni, Tarija,
Santa Cruz, Chuquisaca, por considerar que su presencia avala una
Constitución "progobiernista y excluyente".
Delgadillo advirtió que la estrategia de la
oposición se sumará a uno más de sus fracasos, debido a que en el país se
discute la implantación de autonomías conquistadas en las regiones
autonómicas.
Aseguró que es incompatible la actitud de esas
autoridades departamentales, al señalar que los ganadores con el nuevo
texto constitucional son las regiones autonómicas de Beni, Pando, Tarija y
Santa Cruz.
El ministro bolivian recordó que la nueva
Constitución incluye 36 competencias exclusivas, 24 compartidas y
concurrentes, por tanto las prefecturas (gubernaturas) del país tendrán la
facultad de 60 competencias legislativas.
"Lo que debe entenderse es que los prefectos de
oposición han tenido una victoria y ahora tienen la obligación ante sus
poblaciones de ver cómo se ejecuta la implementación de las
autonomías", aseguró Delgadillo.
El ministro sin cartera responsable de la Defensa
Legal de las Recuperaciones Estatales, Héctor Arce, reiteró por su parte
el llamado a los prefectos de oposición al diálogo y aseguró que su
ausencia no frenará la implantación de las autonomías
departamentales en el país.
De igual forma advirtió que el análisis de la
reforma no será paralizada por el capricho o por acciones incomprensibles
de dos o cuatro funcionarios públicos que no actúen conforme al mandato de
sus regiones.
"Se trata de una reforma transcendental y el
gobierno está empeñado en llevarlo adelante de acuerdo a la voluntad del
pueblo, que será expresada el 25 de enero", añadió Arce. Fin