BEIJING, 3 ene (Xinhua) -- Cai Fang, prestigioso
experto chino del sector laboral, advirtió recientemente del peligro de un
mayor desempleo entre trabajadores urbanos en 2009, después de que
millones de trabajadores procedentes del campo se quedaran en
paro.
En 2008, la mayoría de casos de desempleo se
registraron entre los trabajadores migrantes, provenientes del campo,
destacó Cai, director del Instituto de Investigación de Población y
Economía Laboral, subordinado a la Academia de Ciencias Sociales de China,
en un artículo publicado por la revista Caijing en diciembre
pasado.
Estos empleados, que generalmente trabajan en
fábricas, fueron los primeros en sentir el impacto de la actual crisis
financiera global. Según estadísticas del gobierno, 10 de los 130 millones
de trabajadores migrantes se quedaron en paro y regresaron a sus
pueblos natales en el campo después de que muchas fábricas de
productos de exportación se vieran obligadas a reducir su producción
o a declararse en bancarrota por la contracción de la demanda en el
mercado internacional.
Como resultado, el crecimiento de los ingresos de
los residentes urbanos y rurales aumentará a un ritmo más lento, cosa
que afectará negativamente al consumo, que a su vez, desacelerará el
crecimiento económico del país, puntualizó Cai.
Además, las otras dos fuerzas motrices del
crecimiento, la exportación y la inversión, también están experimentando
dificultades, lo que conllevará un mayor desempleo en China, explicó
Cai.
Para impulsar la economía, el gobierno ha tomado ya
medidas para promover la exportación, la inversión y el consumo, incluido
un paquete de estímulo de 4 billones de yuanes.
Cai señaló que la tasa de desempleo que publicará el
gobierno para 2008 no mostrará un alza fuera de lo común pues los
trabajadores rurales no están incluidos en la estadística.
La tasa de desempleo fue del 4 por ciento
entre enero y octubre de 2008, la misma que en 2007.