BEIJING, 30 dic (Xinhua) -- La responsabilidad se convirtió en  una palabra de moda en la política china en 2008, subrayada por la  renuncia del supervisor de calidad en jefe. 

     Li Changjiang, ex director de la Administración General de  Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena, dimitió en  septiembre en medio del escándalo de la leche contaminada, días  después de la renuncia del gobernador de Shanxi, Meng Xuenong, por  un mortal alud provocado por el colapso de un ilegal depósito de  minerales. 

     Muchos funcionarios de menor nivel también tuvieron que enfrentar  los castigos y renuncias. A principios de diciembre, el director del  Buró de Construcción de Shijiazhuang, capital de la provincia de  Hebei, fue destituido de su cargo después de que se descubriera que  seis funcionarios del buró participaron en juegos de azar en horario  de trabajo. 

     Incluso algunos funcionarios fueron castigados por dormitar en  reuniones, como ocurrió con 12 funcionarios de la provincia de  Shaanxi, quienes fueron reprendidos en junio. 

     Medios de comunicación chinos han usado la palabra "tormenta"  para describir la ola de casos registrados este año en los cuales  funcionarios fueron castigados por ser responsables, con frecuencia  de manera indirecta, de accidentes y de escándalos. Esos hechos  fueron raros en el decenio pasado. 

     En la provincia de Yunnan, suroeste de China, 864 funcionarios  han sido castigados en lo que va del año, mientras que al menos 279  fueron castigados desde noviembre pasado en la provincia de Jilin,  noreste del país. 

     "Una tormenta es poderosa y la tormenta de la responsabilidad  muestra la determinación del país para dirigir al partido y al  gobierno apropiadamente", dijo Han Yu, profesor de la Escuela del  Partido del Comité Provincial del Partido Comunista de China en  Hebei. 

     La tormenta también muestra el poder de la opinión pública, dijo  Han. 

     China puso en vigor el sistema de responsabilidad oficial durante  la severa crisis del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) en  2003. Más de 1.000 funcionarios, incluidos el entonces ministro de  Salud Pública Zhang Wenkang y el alcalde de Beijing Meng Xuenong,  fueron destituidos por intentar ocultar la epidemia o por  incompetencia en la prevención y control del SARS. 

     Justo días antes de la renuncia de Li, el presidente Hu Jintao,  también secretario general del Comité Central del PCCh, reprendió a  "algunos funcionarios" por accidentes en el trabajo y de seguridad  de alimentos este año. 

     El primer ministro Wen Jiabao dijo que el desarrollo de las  empresas y de la economía no debe alcanzarse a costa de vidas ni de  la salud del público y prometió castigar a funcionarios por los  graves incidentes. 

     Las condiciones se volverán más enérgicas para los funcionarios  en el futuro porque la Comisión Central de Control Disciplinario del  PCCh dijo a fines de diciembre que las autoridades están preparando  reglas para fortalecer el sistema de responsabilidad. Fin