SANTIAGO, 27 dic (Xinhua) -- A un año de las
elecciones, la polémica desatada por los patrimonios de dos aspirantes a
la presidencia de Chile rememora la relación dinero-política, que
históricamente ha estado presente en la vida política del país.
El multimillonario empresario Sebastián Piñera,
candidato de la derecha, y Eduardo Frei, proclamado por la Democracia
Cristiana, uno de los partidos de la coalición gobernante, están en el
centro del debate, donde ambas partes expresan incompatibilidad de aspirar
a un cargo de tanta relevancia mientras tengan su fortuna invertida en
los negocios.
Piñera, exsenador y excandidato presidencial en el
2005, es considerado uno de los hombres más ricos de Chile, estimándose su
riqueza en unos 1.400 millones de dólares, siendo propietario de un
canal de televisión y principal accionista en la línea aérea LAN y
otras empresas.
Frei, expresidente entre 1994-2000 y actual senador,
fue un exitoso empresario y ha sostenido que vendió toda su participación
en las empresas al ingresar a la política en 1988.
Las críticas a ambos por el doble rol de empresarios
y políticos provienen de parlamentarios del derechista partido Unión
Demócrata Independiente (UDI) y del oficialismo.
Apenas dos semanas después de que la UDI decidiera
apoyar a Piñera, el secretario general de la UDI, Víctor Pérez, advirtió
sobre la necesidad de que el empresario zanje de manera definitiva
su doble militancia en la política y en los negocios.
"Todo lo que genere inhabilidades e
incompatibilidades tiene que dejarlo. No hay duda de que una empresa o una
industria como la televisión, que tiene regulaciones estatales, es
absolutamente incompatible con el hecho de ser candidato presidencial y,
posteriormente, presidente", agregó.
Por su parte, el presidente de la Asociación de
Empleados Fiscales, Raúl de la Puente, aseveró que "es necesario separar
los negocios del Estado, porque el Estado debe ser un ente superior que
debe fiscalizar, regular y, por lo tanto, creemos que no puede ser
que el primer funcionario público del Estado tenga intereses que él
mismo supervisa".
El vocero del gobierno, Francisco Vidal, aprovechó
la ocasión para pedir a la derecha apoyo para aprobar el proyecto de ley
de fideicomiso ciego, que obliga a los políticos de alto nivel a vender
sus acciones en empresas estratégicas para el Estado o que estén
reguladas por éste, como es el caso de LAN, además de traspasar las
acciones en empresas concesionadas.
Piñera ha dicho que se desligará "de todas las
empresas que pudieran significar cualquier dificultad, conflicto o
distracción de el objetivo de ser un buen presidente para todos los
chilenos", aunque no especificó en qué fecha lo hará y sólo dejó claro que
el proceso estará terminado antes de llegar a La Moneda, en el caso de
ganar los comicios.
Frei ha insistido en que no ejerce actividad
empresarial y que su declaración patrimonial aparece en la página web del
senado, pero la derecha insiste en que tiene capital invertido en
Inversiones Saturno, un holding que participa en empresas eléctricas,
inmobiliarias y forestales.
En 1988, en una declaración notarial Frei y su
esposa, Marta Larraín, se retiraron de las siguientes empresas Ingeniería
y Maquinarias Limitada, Viviendas Económicas Inmaq, Sigdo-Koppers
Comercial Limitada, Ingeniería Sigdo-Koppers Limitada y
Sigdo- Koppers Forestal Limitada.
En su primer discurso de campaña, el expresidente
señaló que "Chile lo que necesita no es un gerente, sino un presidente",
en una velada crítica a Piñera, quien está liderando todas las encuestas
de opinión.
Es conocido que la mayoría de los senadores y
diputados tiene acciones en las empresas privadas y ex funcionarios y
exdirigentes políticos ocupan ahora cargos importantes en grandes
corporaciones.
Esta polémica sobre política-dinero-negocios será un
tema recurrente en las campañas de los distintos candidatos hasta las
elecciones del 2009, las cuales se prevén muy reñidas, y el
candidato de la derecha podría convertirse en el primer mandatario
electo de este sector desde 1958, aunque gobernó con el dictador
Augusto Pinochet (1973-1990). Fin