PANAMA, 25 dic (Xinhua) -- Los panameños pasaron
hoy la Navidad en las playas, parques públicos y centros recreativos del
país, en un día de unión familiar, como es tradicional todos los 25
de diciembre en que se celebra el nacimiento de Cristo.
Después de una Nochebuena con abundante comida
y bebida, miles de personas acudieron a reparar energías en las playas
del oeste, como Veracruz y San Carlos, y otras del interior del país, en
busca de esparcimiento.
Algunas familias asistieron a los
templos (católicos, protestantes, mormones y evangélicos) que existen en
este país, para participar de los servicios que realizan estas
instituciones para recordar el nacimiento de Jesuscristo, hace más de 2.000
años.
Para facilitar el descanso, el gobierno
panameño declaró feriado el próximo viernes, lo que prolongará el fin de semana
por cuatro días consecutivos, en las instituciones públicas y
privadas.
Aprovechando los días del prolongado descanso
que culminará el próximo lunes, numerosas familias viajaron al interior
del país, en una caravana de vehículos particulares y autobuses, para
visitar a sus familias y escapar de la rutina de la urbe.
Ricardo Atencio, un padre de familia
capitalino, decidió pasar la Navidad acompañado de sus tres hijos, en la
zona recreativa de San Felipe, considerada patrimonio cultural de la
humanidad porque alberga edificios construídos durante la época colonial.
Antes de la medianoche del miércoles, los
centros comerciales y algunos edificios de la capital panameña lucían
grandes arreglos navideños acompañados de los tradicionales nacimientos, pinos
y Santa Claus (Papá Noé) de todos los tamaños.
Justo a las 12:00 de la noche, los 3,5 millones
de panameños participaron de la tradicional cena navideña, tanto en
los barrios pobres como en las zonas residenciales opulentas de las
diversas poblaciones de nación panameña.
El presidente Martín Torrijos, como hace todos
los años en esta fecha, envío un mensaje de solidaridad, esperanza y armonía
a todos los panameños.
Torrijos, quien estuvo acompañado de su esposa
y tres hijos, también se vistió del espíritu navideño repartiendo juguetes
a niños de la zona pobre del poblado Villa Carmen, en la costa
Atlántica panameña, ubicada a 80 kilómetros de la capital.