BEIJING, 25 dic (Xinhua) -- Mientras que los
esquiadores exprimen sus bolsillos en medio de la crisis financiera
global, muchos de ellos han comenzado a reprochar a los lugares de esquí
que contaminen el medio ambiente en China.
Es obvio que las precipitaciones de nieve son
menores, el invierno es más corto y la temperatura es más alta en
comparación con los años anteriores. "Esta una mala noticia para los
esquiadores. La nieve es tan importante para el esquí como el
agua para la natación", expresó un esquiador.
Por la falta de precipitaciones de nieve naturales,
los lugares de esquí las producen de forma artificial para mantener la
operación normal de sus negocios, algo que muchos ambientalistas han
acusado de crear una posible contaminación por diseminar químicos en los
copos de nieve fabricados.
En una reciente competición de esquí celebrada en la
noriental provincia china de Jilin, lugar que ha ganado reputación
internacional como un paraíso para este deporte en el país asiático,
diversas máquinas de manufacturación de nieve de alta energía estaban
trabajando al máximo para producir suficiente nieve, a pesar de unas
grandes precipitaciones ocurridas en el primer día del evento, según el
rotativo China Youth Daily en su edición de ayer miércoles.
Zhao Yinggang, funcionario de la Administración
General de Deportes, señaló que no sólo ha descendido la cantidad de la
nieve, sino también la calidad. Según Zhao, la forma de los copos de
nieve ha cambiado para ser más irregular, y no cumple con la calidad
necesitada para ejercer el esquí.
Las nevadas artificiales podrán haberse convertido
en una solución al problema, pero su alto consumo de energía y la
creciente dependencia a practicarla sólo en los lugares forman parte
de las principales desventajas.
En Beijing, capital china que cuenta con una
población de 16 millones de personas, el calentamiento global y el
acortamiento del invierno afectan en gran medida los lugares de esquí de
la ciudad. Yang Hua, propietario de un centro recreativo de esquí,
afirmó que sus negocios se han encogido, y que por culpa del
invierno más templado y más corto, cada día menos visitantes vienen
a divertirse.
Según Yang, muchos sitios de esquí de la ciudad
están sufriendo pérdidas económicas este invierno, de los cuales, algunos
ya se han cerrado.
El enorme costo de la electricidad para producir
nieve podría intensificar el calentamiento global, pues significa una
mayor emisión de gases de invernadero, de acuerdo con los
ambientalistas.
Los esquiadores profesionales comparten las mismas
preocupaciones. Han Xiaopeng, el primer medallista de oro olímpico de
China en el esquí, dijo que el calentamiento global podrá reducir la
popularidad de este deporte.
"Nuestro amado deporte está siendo amenazado",
afirmaba una propuesta escrita por los más destacados deportistas del
mundo, presentada a inicios de este mes ante una conferencia de las
Naciones Unidas sobre el cambio climático, celebrada en Polonia.
Zhao afirmó que con el adelanto de las
nuevas tecnologías, la fabricación de la nieve deberá volverse amistosa con
el medio ambiente.