BEIJING, 22 dic (Xinhua) -- El mercado internacional de la energía fue testigo de los dramáticos altibajos de los precios del petróleo durante el año que está por terminar. Dado que se trata del recurso natural más importante del mundo, el petróleo puso a prueba los nervios de la población mediante sus fluctuaciones.
DE PRECIOS
Desde la segunda mitad de 2007, el mercado internacional del petróleo tuvo un comportamiento salvaje, registrando un aumento de precios sin precedentes. Los precios del petróleo rompieron fácilmente las barreras de los 80 y 90 dólares USA por barril (dpb) en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX) y, en el primer día de operaciones de 2008, alcanzaron el histórico techo de los 100 dpb.
Los precios continuaron su montaña rusa durante el primer semestre de 2008, escalando hasta los 110 dpb, 120 dpb y 140 dpb en la NYMEX. El pasado 11 de julio, el petróleo registró el máximo de los 147,27 dpb.
Sin embargo, a partir de mediados de 2008, los precios se derrumbaron, situándose en torno a los 100 dpb en septiembre y descendiendo por debajo de los 50 dpb en noviembre, lo que supuso una caída de más de dos tercios desde su máximo nivel registrado a mediados de julio.
El crudo se cotizó a más de 40 dpb el 18 de diciembre, tras hundirse hasta su nivel más bajo en más de cuatro años, a pesar de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) anunció un recorte récord de 2,2 millones de barriles por día, cerca del 7 por ciento de su cuota de producción.
Según el informe Panorama Mundial de la Energía 2008 (World Energy Outlook), son muchos los factores que han contribuido al alza de precios desde 2003, entre ellos el fuerte crecimiento de la demanda, el mantenimiento de la producción entre 2005 y 2007 por parte de la OPEP, el incremento de los costos de exploración y desarrollo y la debilidad del dólar estadounidense.
Los analistas también consideran que detrás de las recientes subidas de los precios del petróleo está la especulación. El economista de la Universidad de Boston Robert Kaufman afirmó que el aumento de la demanda y la disminución de la producción cambiaron el delicado equilibrio en el mercado del petróleo, haciendo que los especuladores anticiparan una pronta recuperación de los precios en el mercado internacional.
Sin embargo, los precios experimentaron nuevas caídas, dado que el dólar estadounidense se apreció frente a las principales monedas y la crisis económica mundial hizo estragos en la demanda de energía. El pesimismo del mercado sobre el debilitamiento de la demanda ha hecho que se retiraran fondos especulativos del mercado del petróleo.
Los inversores institucionales han retirado miles de millones de dólares USA del mercado del petróleo tras la caída de los precios y no parece que vayan a volver hasta que no se vislumbren indicios de recuperación, probablemente bien entrado el próximo año.
Es posible que el éxodo de los fondos haya contribuido a la caída de los precios del petróleo, que han disminuido en casi dos tercios en poco más de cuatro meses.
SENSACIONES ENCONTRADAS
El agitado comportamiento de los precios del petróleo generó sensaciones distintas en cada parte. El rápido aumento de los precios durante el primer semestre del año presionó enormemente sobre la economía mundial. Los altos precios debilitaron el poder adquisitivo de los consumidores. Algunos expertos consideran que la subida de los precios también ayudó a exacerbar la crisis financiera internacional en la segunda mitad del año.
Para la mayoría, puede que la única buena noticia que haya traído la crisis financiera sea la caída de los precios del petróleo. Las bajadas aliviaron las presiones del gasto sobre los países, las empresas y los consumidores y dieron a los bancos centrales mayor margen para reducir los tipos de interés en un intento por estimular la economía, sin tener que preocuparse por la inflación.
Sin embargo, la OPEP, el mayor bloque de productores de petróleo del mundo, ve los altibajos de los precios con sentimientos encontrados.
A la OPEP le interesa más mantener el petróleo a un precio relativamente elevado que sea aceptado tanto por los países productores como por los consumidores. Un petróleo caro debilita la capacidad de compra de los consumidores y aumenta el déficit comercial de las naciones importadoras, desalentando el consumo. Esto, a su vez, conduce a la debilitación de la demanda y a la caída de precios.
¿HACIA DONDE VAN LOS PRECIOS?
La gente pone su mirada en el futuro desarrollo de los precios internacionales del petróleo, ya que afectan directamente a la vida cotidiana y a las fortunas financieras de las naciones. Mientras se profundiza el impacto de la crisis financiera global, diversas instituciones financieras han reducido las previsiones de los precios del petróleo para el próximo año.
Merrill Lynch, por ejemplo, ha reducido su previsión inicial de 90 dpb a 50 dpb, sin excluir la posibilidad de que el precio baje hasta los 25 dpb.
La OPEP, por su parte, considera que, aparte de los tradicionales factores de oferta y demanda, existen otras muchas causas que contribuyen a inestabilizar los precios del petróleo, haciéndolos más volátiles e impredecibles. El cartel se ha fijado como meta un precio estable de entre 70 y 90 dpb, al que ha calificado como "precio justo".
Los analistas advierten que los precios extremadamente bajos que existen actualmente animarán a la compra y desalentarán la produccíón, llevando a una posible subida de precios en el cercano futuro.
Según el informe Panorama Mundial de la Energía 2008, la "era del petróleo barato" que vivimos actualmente se está acercando a su fin, dado que la demanda sigue siendo robusta en el largo plazo. El informe predice que, en los próximos dos años, los precios internacionales del petróleo seguirán siendo inestables, pero subirán algo durante ese período, especialmente cuando termine la crisis financiera.
Asimismo, el informe indica que, en términos nominales, los precios internacionales del petróleo treparán hasta los 70 dpb en 2015 y que luego ascenderán hasta los 113 dpb en 2030.