LIMA, 17 dic (Xinhua) -- Con el título "China-El
Asombro", el periodista peruano Antonio Fernández Arce presentó la noche
de hoy en Lima su más reciente libro, que recopila crónicas y reportajes
sobre el milenario país asiático, escritos en los últimos 50 años.
El autor (77), poeta, escritor y analista político,
fue promotor del establecimientos de lazos diplomáticos entre Perú y
China (1971) y ha laborado en importantes diarios, revistas y
agencias de noticias, entre éstas últimas en Xinhua y en Radio
Beijing desde la década de 1970.
La obra publicada por la estatal Petróleos del Perú
(Petroperú) y el sello editorial Copé, está dividida en 13
capítulos, en las cuales resume no sólo la historia de China y
sus experiencias personales, como testigos de los cambios que se han
operado en la historia.
En la presentación de "China-El Asombro", el gerente
de Relaciones Corporativas de Petroperú, Javier Galindo, indicó que
"esta obra aborda con fluidez el enigma que significa para occidente
China, develando con pluma sensata los supuestos misterios, que,
finalmente, son fruto de una civilizaciòn antigua que mantiene vigencia y
vitalidad".
El lingüista y literato Guillermo Dañino indicó que
el sustantivo "asombro", utilizado en el titular, significaba
"admiración, sorpresa, expectativa, creatividad y deleite", ya que es
asombroso como Fernández Arce ha sintetizado, con claridad y conocimiento
de causa, a través de las páginas el espíritu chino, de ayer y hoy y lo
proyecta al mañana, con el término de "armonía".
El principio de la armonía, añadió, es la
convivencia del chino con la naturaleza, como parte vital del universo y
consigo mismo.
El ex embajador de Perú en Beijing Luis Chang Reyes,
a su turno, comentó que el libro explica en forma determinante como "China
viene demostrando al mundo qué y cómo se puede hacer para mantener un
desarrollo sostenible, sin intentar conquistar, sea por las armas o la
ideología, otros territorios, sino canalizando la voluntad pacífica y
solidarizando con las naciones en vías de desarrollo".
Fernández Arce, a su vez, reseñó que "China es un
país moderno pero el que mejor preserva su legado histórico", aludiendo
que el avance económico del país oriental es fruto de una serie de
etapas: Desde la unificación de China por la dinastía Qin (hace
2.700 años), aboliendo la esclavitud, y pasando a otros 2.000 años de
feudalismo, para luego iniciar una fase de socialismo con propias
peculiaridades, con una visión concreta y una conciencia e ideología
política que lo apuntan a ser un líder de las naciones en dos décadas
más.
Recordó que "si en los años de 1960 la riqueza de
un chino común era contar con una cocina, una lavadora, un reloj pulsera
y una bicicleta, ésta ha cambiado en estos últimos años, pero
que se mantiene latente la conciencia revolucionaria, la
solidaridad colectiva y la honestidad".