Por Edgardo Loguercio 

     BRASILIA, 17 dic (Xinhua) -- Brasil reforzará las inversiones del  Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), los programas  sociales, y realizará inversiones para explotar las reservas de  petróleo descubiertas bajo la capa pre-sal de su litoral marítimo, a  fin de enfrentar los efectos de la crisis financiera internacional  sobre la actividad económica. 

     Según la ministra jefa de gabinete Dilma Rousseff, esos serán los  tres pilares de la política anticíclica del gobierno del presidente  Luiz Inácio Lula da Silva ante las perspectivas de desaceleración  económica. 

     De esa forma, Brasil se suma a los países que deciden responder a  los desafíos presentados por la crisis global con mayores  inversiones y fortaleciendo su infraestructura, como China, que  anunció en noviembre un paquete de estímulo económico de 586.000  millones de dólares. 

     En una reciente comparecencia ante la Cámara de Diputados, la  ministra Rousseff anunció que el gobierno reforzará el PAC, el  ambicioso plan cuatrienal lanzado en enero de 2007, para que "los  impactos de la crisis no resulten en costos exorbitantes". 

     "El PAC sostiene un nivel elevado de inversión pública y privada,  y construye una demanda de consumo para sustento de nuestro gran  diferencial, que es una demanda interna de 190 millones de  brasileños", subrayó. 

     Rousseff, bautizada como "la madre del PAC", es la principal  candidata por el oficialismo para disputar la sucesión presidencial  en las elecciones de 2010, en las que el mandatario brasileño no  podrá concurrir por haber cumplido dos mandatos consecutivos. 

     El programa fue lanzado por Lula da Silva al iniciar su segundo  mandato consecutivo, con el objetivo de alcanzar un crecimiento  económico sustentado de 5 por ciento anual, pero las crecientes  preocupaciones por la crisis mundial pusieron en duda la continuidad  de los planes. 

     Sin embargo, el gobierno desmiente que el país pueda entrar en  recesión, y el programa sería una de las principales armas contra  ello. 

     Según las autoridades, el equilibrio fiscal y una menor deuda  pública hicieron que esta vez Brasil fuera menos afectado por la  crisis financiera internacional que otros países. 

     En crisis anteriores, la fragilidad de las cuentas públicas  brasileñas, el bajo nivel de recursos, la inestabilidad del mercado  y la indexación de la deuda nacional al dólar dejaron a la economía  del país muy expuesta a los choques externos. 

     Un menor apacalancamiento (inversiones sin garantía de cobertura),  bancos públicos fuertes y encajes bancarios elevados, a diferencia  de Estados Unidos y Europa, permitieron que Brasil sufriera menos  con la crisis actual. 

     En el origen del PAC, el gobierno consideraba que la expansión de  la inversión en infraestructura era condición fundamental para la  aceleración del desarrollo sustentable. 

     El objetivo era la superación de los obstáculos en la economía,  el aumento en la productividad y la disminución de las desigualdades  regionales y sociales. 

     Con la crisis, explicó Rousseff, el PAC se convierte en una  herramienta tanto para mitigar los efectos de la desaceleración  global como para la preparación del país para la fase de  recuperación de la economía mundial en el futuro. 

     Cuando el programa fue lanzado, las inversiones contempladas  sumaban unos 504.000 millones de reales (1 dólar = 2,4 reales, a  valores actuales) hasta 2010, pero este año fueron elevadas 26 por  ciento, a 632.200 millones de reales. 

     Tomando en cuenta las inversiones del programa previstas para  después de 2010, el total de inversiones deberá llegar a 1,1  billones de reales. 

     Los proyectos en infraestructura energética involucran la  generación y transmisión de energía eléctrica, producción,  explotación y transporte de petróleo, gas natural y combustibles  renovables. 

     En infraestructura logística está prevista la construcción y  ampliación de rutas, líneas férreas, puertos, aeropuertos e  hidrovías. 

     Los proyectos en infraestructura social y urbana incluyen obras  de saneamiento básico, vivienda, transporte subterráneo, trenes  urbanos, universalización del programa Luz para Todos y recursos  hídricos. 

     En materia de vivienda, por ejemplo, el PAC beneficiará a 4  millones de familias, las obras de agua y cloacas a 22,5 millones de  domicilios, y las de infraestructura hídrica a 23,8 millones de  personas. 

     Otra gran apuesta del gobierno, que pareció ser puesta en duda  por la crisis, es la producción y explotación de las reservas de  petróleo bajo la capa pre-sal, cuyo descubrimiento fue anunciado por  la estatal Petrobras en 2007. 

     La caída del precio del crudo por debajo de los 50 dólares podría,  según algunos expertos, tornar desventajosa la explotación debido a  sus altos costos. 

     "El pre-sal no puede ser postergado. Será fundamental para la  recuperación después de la crisis económica", enfatizó Rousseff,  quien destacó que esas inversiones harán que Brasil pase de ser  importador a exportador de petróleo.