Por Juan Limachi 

     PANAMA, 16 dic (Xinhua) -- Tres candidatos se disputan la  presidencia de Panamá en medio de una reñida campaña electoral que  incluye cuestionamientos y duras críticas a los oponentes, a poco  menos de cinco meses de las elecciones generales del 3 de mayo de  2009. 

     Uno de los favoritos para ganar la presidencia es el propietario  de una cadena de supermercados y candidato de Alianza por el Cambio,  Ricardo Martinelli, quien en los últimos sondeos de opinión llevaba  una delantera de 10 puntos respecto a la candidata oficialista del  Partido Revolucionario Democrático (PRD), Balbina Herrera. 

     El exitoso empresario, quien se declaró políticamente  independiente pese a haber ocupado cargos ministeriales durante dos  gobiernos anteriores, registró en un sondeo de opinión de la  compañía Ditcher & Neyra el 41,3 por ciento de las intenciones de  voto. 

     La misma encuesta, publicada recientemente, otorgó a la candidata  gubernamental el 31,4 por ciento de las preferencias, ubicándola en  segundo lugar y muy lejos de la posición ocupada por Martinelli. 

     "Me tiene sin cuidado que haya tres o cuatro candidatos de la  oposición en las elecciones del 2009; la gente sabrá reconocer quién  ha estado caminando desde el 2003 con el objetivo de llegar a la  presidencia a resolver los problemas de transporte, falta de  medicinas, empleo y seguridad", dijo. 

     El acaudalado candidato de la Alianza por el Cambio ha prometido  que renunciará al salario de presidente y que será implacable contra  los actos de corrupción durante su administración, y se ha declarado  como la mejor opción para los panameños. 

     "Yo no haré alianzas con políticos corruptos de otros partidos.  Mi alianza es con un pueblo; mejor solo que mal acompañado", repite  con frecuencia durante sus caminatas por barrios populares y zonas  rurales del país en busca de votos. 

     Por su parte, la candidata oficialista, pese al desgaste político  de su partido al frente del poder, no ha perdido el optimismo de  imponerse durante las elecciones de mayo próximo, y advirtió a la  oposición que el PRD retendrá el gobierno. 

     "En este momento, el colectivo se convierte en una maquinaria que  no se detendrá hasta lograr el triunfo en las elecciones del 3 de  mayo", aseguró durante un encuentro con sus seguidores en una zona  populosa de la capital panameña. 

     Herrera, quien recientemente llamó al alcalde capitalino Juan  Carlos Navarro para ocupar la vicepresidencia de su lista electoral,  desestimó la popularidad del dirigente opositor, y sostuvo que ha  logrado su ubicación con "una campaña mediática derrochando mucho  dinero en imagen". 

     "El PRD vuelve a dar muestras de ser un partido en el que  personas de orígenes distintos hacen causa común para desarrollar un  proyecto de país coherente, con desarrollo y proyección hacia los  sectores profesionales, trabajadores, empresarios, inversionistas y  sectores populares", subrayó. 

     El candidato del Partido Panameñista (PP), Juan Carlos Varela,  también hombre de negocios perteneciente a una familia propietaria  de una empresa fabricante de licores, tenía la tercera ubicación en  las preferencias del electorado, con 16,8 por ciento de popularidad.   

     Según su programa electoral, promete que, si gana las elecciones,  rebajará el alto costo de la vida, uno de los factores que ha  restado popularidad al partido de gobierno. 

     "Eliminaré las especulaciones en los precios de la canasta básica  de alimentos donde tres verracos (cerdos) continúan haciéndose  millonarios, mientras tres millones de habitantes sufren por el ' juega vivo' de unos y el 'poco importa' de los que gobiernan",  sostuvo. 

     Varela también se comprometió con los panameños a gobernar sin  ataduras, sin compromisos políticos, y a revisar la política de  seguridad pública aplicada por el gobierno del presidente Martín  Torrijos, porque fue aplicada de manera inconsulta a la población. 

     El Tribunal Electoral (TE) ya oficializó la convocatoria para los  comicios de 2009, anunciando las candidaturas a la presidencia y a  la vicepresidencia, además de 71 curules en la Asamblea Nacional y  20 diputaciones para el Parlamento Centroamericano (Parlacen), 75  alcaldes y 623 representantes de corregimiento. 

     Para las próximas elecciones, las autoridades panameñas cuentan  con un padrón de 2,2 millones de votantes debidamente habilitados  para ejercer sus derechos en las urnas. 

     Con la finalidad de garantizar la transparencia del proceso  electoral, el TE invitó a un centenar de observadores  internacionales procedente de Latinoamérica y el Caribe, entre los  que figuran ex presidentes, diputados, magistrados y connotados  miembros de partidos políticos de la región.