QUITO, 15 dic (Xinhua) -- La mayoría de ecuatorianos aspira a que su país, con la entrada en vigor de la nueva Constitución, tome el rumbo del "socialismo del siglo XXI", ponga fin al neoliberalismo y nazca una nueva patria altiva, digna y soberana.
El presidente del Congreso de transición, Fernando Cordero, dijo a Xinhua que la nueva Carta Magna permitirá concretar "la revolución ciudadana" para "pasar el poder de unas cuantas manos a las millones de manos de la mayoría".
Para Cordero, del oficialista movimiento PAIS, la nueva Constitución, de 444 artículos y 30 disposiciones transitorias, es de corte socialista porque proclama la solidaridad, la equidad y la justicia y propende una mayor participación de las minorías que antes estaban ocultas o eran invisibles para el poder político.
Defensor de las tesis de izquierda, Cordero aseguró que el texto constitucional, vigente desde el 20 de octubre pasado, tiene una concepción alternativa sobre el desarrollo, porque proclama un gobierno descentralizado que velará por el bienestar de los 13,5 millones de ecuatorianos.
Para el presidente Rafael Correa, la nueva carta magna es parte de su "revolución constitucional" para el "socialismo del siglo XXI", y para el fin del neoliberalismo que había sido instaurado con la Constitución de 1998 en Ecuador.
"Honramos la vida, buscamos la felicidad y el bienestar común", reiteró el mandatario socialista. "No buscamos nada para nosotros, todo para la patria", agregó.
Ahora, la vigente Carta Magna permite, por ejemplo, que los pequeños gobiernos (juntas parroquiales) sean organismos ejecutivos en la edificación de obras y no "simples membretes", afirmó Cordero, un crítico del neoliberalismo.
La oposición derechista consideró al documento como "abortista", confiscatorio y concentrador del poder en el Ejecutivo.
Pero Cordero expresó que la nueva Carta Política permite la reelección presidencial inmediata, busca una mayor presencia del Estado en la economía, crea un nuevo poder o función para la participación ciudadana, además de una Corte Constitucional que sobrepasa a la actual Corte Suprema de Justicia.
La nueva Constitución, agregó, aplastó al viejo país, a la oligarquía, a las estructuras caducas, a las mafias de siempre.
Hoy, apuntó, se establece que los directivos y candidatos de movimientos y partidos políticos, por ejemplo, tienen que seleccionarse en forma democrática con "elecciones primarias", lo cual "per-se" constituye un avance democrático.
La nueva Carta Política garantiza el control exclusivo del estado de la energía, las telecomunicaciones, las vías de comunicación, los recursos naturales no renovables, la biodiversidad, el espectro electromagnético y espacio radioeléctrico, entre otros.
A diferencia de la anterior ley, ésta otorga todo un capítulo al tema laboral, en el cual se prohíbe el trabajo por hora y toda forma de explotación laboral, y establece la jubilación universal para todos las personas de la tercera edad.
El texto reconoce los avances en materia social, con educación laica y salud gratuitas. Además, garantiza el derecho de los ecuatorianos al agua e impide su privatización.
Otra novedad es el reconocimiento del derecho de la naturaleza, la Pachamama (Madre Tierra, en quechua) y la incorporación de las lenguas ancestrales quechua y shuar como idiomas oficiales de relación intercultural.
Desestima el modelo neoliberal y define que el régimen de desarrollo se basará en una economía social y solidaria, regulada por la ley, e incluirá a los sectores cooperativistas, asociativos y comunitarios.
De esta manera, busca una distribución equitativa de los beneficios generados en los procesos de producción y promover un consumo social responsable, sin afectar el entorno.
El capítulo de Principios Fundamentales señala, asimismo, que Ecuador es un territorio de paz, no se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras y aboga por la integración latinoamericana.
Otros articulados determinan la despolitización de los organismos de control y la reestructuración de la Corte Suprema de Justicia y Tribunal Electoral.
Otro avance significativo en la nueva Constitución, según Cordero, es la protección del agua no sólo como un recurso sino como un derecho humano fundamental, estratégico que bajo ninguna circunstancia será privatizado.
La Asamblea Constituyente trabajó del 29 de noviembre de 2007 al 25 de julio de 2008 para la elaboración de la nueva Carta Magna en la localidad de Montecristi, provincia de Manabí, 213 kilómetros al suroeste de Quito.
De los 130 integrantes de la asamblea constituyente, la mayoría, 80, eran de la Alianza Patria Altiva i Soberana (PAIS), a la que pertenece el mandatario.
El analista y ex candidato a la Presidencia, Marco Proaño Maya, afirmó que en la nueva Constitución constan 120 artículos que disponen la expedición de nuevas leyes o reformas a las vigentes.
Precisó que 46 leyes tienen que reformarse y 34 nuevas leyes tienen que expedirse, y "si no se aprueba este universo de leyes, la nueva Constitución terminará siendo declarativa".
Proaño consideró la nueva Carta Magna como "presidencialista", en donde el gran legislador es el presidente de la república, no sólo porque tiene la iniciativa de enviar leyes, sino porque en el proceso de elaboración de la ley se mantiene el mismo esquema que se criticó en el pasado.
Consideró, sin embargo, que a un país no le hace feliz la redacción de una nueva Constitución, lo que importa es que esa legislación sea respetada por el poder político y por los ciudadanos.