POZNAN (Polonia), 13 dic (Xinhua) -- Las esperanzas
de que se llegue a un acuerdo completo para luchar contra el cambio
climático en Copenhague (Dinamarca) el próximo año se están
desvaneciendo debido a que no se han producido avances
significativos en las conversaciones de Poznan, según los
analistas.
Se esperaba que en las
conversaciones de Poznan, como cita en la mitad del camino, se pudiera
establecer un objetivo concreto de reducción de emisiones de gases
contaminantes para los países industrializados, pero sólo se ha logrado
fijar un plan de trabajo y el objetivo mínimo de lanzar un fondo para
ayudar a los países con menos recursos a luchar contra el calentamiento
global debido a la crisis financiera internacional y a la aún no clara
postura de Estados Unidos al
respecto.
RECESION FINANCIERA AFECTA A LOS RESULTADOS
Desde las negociaciones sobre cambio climático
celebradas en diciembre del año pasado en Bali, Indonesia, la crisis
financiera mundial ha afectado a un gran número de países, rebajando
drásticamente los precios del petróleo, y debilitando los
anteriormente poderosos incentivos para que los países promuevan el
uso de energías alternativas.
La crisis ha distraído la atención política hacia el
cambio climático y ha provocado que países como Japón, Canadá o
Australia, que habían prometido reducir aún más sus emisiones, den marcha
atrás con respecto a sus anteriores posturas en la lucha contra
el calentamiento global.
"La crisis está haciendo estragos. Vemos que algunos
de los países industrializados están suavizando sus posturas sobre el
cambio climático en esta reunión, y la crisis es una de las causas de
ello", afirmó el director de la Iniciativa Global del Clima del Fondo
Mundial para la Naturaleza (WWF), Kim Carstensen.
Carstensen culpó a países como Canadá, Japón o
Australia por no haber logrado ningún avance en la lucha contra el cambio
climático durante el año que ha pasado desde las negociaciones de
Bali.
"Por una parte, hemos oído muchas palabras bonitas
sobre la crisis financiera: 'No importa, seguiremos con nuestro ritmo a
pesar de la crisis'. Pero por otra parte, hemos visto que
(ciertos países) no quieren realmente esforzarse mucho", declaró,
añadiendo que la crisis seguirá dañando los esfuerzos internacionales para
luchar contra el cambio climático.
Según una reciente encuesta
realizada por la empresa canadiense Globescan, cerca del 44 por ciento de
los profesionales sobre el cambio climático esperan que la actual crisis
económica mundial ralentice los progresos hacia la conclusión de un
acuerdo internacional efectivo sobre el asunto, a pesar de que la mayoría
opina que el desarrollo económico y la acción con respecto al clima
son sinérgicos.
PENDIENTES DE LA POSTURA DE EEUU
La transición del gobierno de Estados Unidos, que
culminará en enero, se considera otro de los importantes factores que
están dificultando los progresos en las conversaciones de Poznan, ya
que muchas partes están esperando a conocer la postura de la nueva
administración estadouniense con respecto al tema.
Sobre los obstáculos que se están encontrando las
conversaciones de Poznan, Carstensen afirmó que ciertos países
industrializados no están preparados para implicarse realmente en
las negociaciones sobre el cambio climático.
"Lo que más puede condicionar la negociación en
general es, por supuesto, que ciertos países industrializados no están
preparados todavía. La delegación estadounidense que ha venido no
representa al próximo gobierno, que verá las cosas de forma diferente",
aseguró.
"Creo que muchos países se están reservando sus
cartas porque quieren ver primero qué hará EEUU, creo que eso es lo que
pasa con Canadá y Japón", declaró, añadiendo que la situación cambiará
después de que Barack Obama asuma la presidencia en enero.
Las conversaciones de Poznan tenían como objetivo
firmar un nuevo acuerdo mundial para que en las negociaciones de
Copenhague se pudiera establecer un tratado que sustituya a la primera
fase del Protocolo de Kioto, que expirará en el año 2012.
Con respecto a un posible pacto en Copenhague,
Carstensen afirmó que "no se fijarán todos los detalles en
Copenhague".
"Mi opinión es que en (las conversaciones de)
Copenhague sólo se definirán las líneas generales", dijo, destacando que
la postura de EEUU puede no estar aún clara en diciembre del próximo
año.
Muchos expertos opinan que una decisión definitiva
de EEUU con respecto al cambio climático podría no estar lista para la
fecha tope de diciembre del año próximo debido al largo proceso de la
aprobación del Congreso.
El presidente electo de EEUU, Barack Obama, ha
prometido reducir las emisiones de gases con efecto invernadero del país
hasta por debajo de los niveles de 1990 antes del año 2020, pero la
promesa sólo tendría efecto si el Congreso da su aprobación, un proceso que
normalmente tarda un año en cumplirse. Fin