WASHINGTON, 10 dic (Xinhua) -- La Cámara de
Representantes estadounidense aprobó la noche del miércoles un plan de
14.000 millones de dólares para evitar la bancarrota de la agobiada
industria automotriz estadounidense.
El plan, el cual representa la más grande
intervención gubernamental en la industria de ese país en años, aún
necesita pasar el jueves por el senado para su aprobación. Sin embargo,
algunos senadores republicanos han anunciado su oposición al
plan, dejando en suspenso la aprobación del mismo.
El plan de rescate incluye la extensión de préstamos
con dineros de los contribuyentes o líneas de crédito a los llamados
tres grandes de Detroit, General Motors (GM), Ford y Chrysler, y la
designación de un "Zar automotriz" que controlará el paquete de rescate y
la gran reestructuración de de dicha industria, que apunta a la innovación
y su viabilidad comercial.
De los 3 gigantes de Detroit, GM y Chrysler están
ante una urgente necesidad de préstamos estatales de corto plazo para
evadir la inminente quiebra, y esperan recibir el dinero en pocos
días después de la aprobación del plan. Ford, la cual asegura tener
actualmente dinero suficiente pero necesita una línea de crédito en caso
que sus finanza empeoren, también se transformará en posible candidato
para recibir ayuda federal.
La Cámara de Representantes aprobó la legislación
con 237 votos a favor y 170 en contra, tan sólo horas después que los
demócratas en el congreso y la Casa Blanca alcanzaran un acuerdo en
relación a la propuesta, luego de difíciles negociaciones.
De acuerdo a un temprano acuerdo alcanzado la semana
pasada entre la administración Bush y el congreso, el fondo de rescate
será tomado de un programa existente de 25 mil millones de
dólares para ayudar a los tres grandes de Detroit a fabricar vehículos de
consumo eficiente de combustible.
Algunos analistas, la propuesta abrirá el camino
para más préstamos para el sector automotriz, el cual solicitó un total de
34 mil millones de dólares en ayuda gubernamental en las audiencias
en el congreso la semana pasada.
Sin embargo, un plazo final será establecido el 31
de marzo para las compañías automotrices para completar el plan de
reestructuración y convencer al gobierno de su capacidad de
subsistencia de largo plazo. Si fallan, el representante del
gobierno a cargo de supervisar el plan tendrá la atribución de
retirar el dinero federal y virtualmente llevar a las compañías a la
bancarrota.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy
Pelosi, señaló que la legislación representa "amor severo" para las
compañías de Detroit, y que se esta "dando una oportunidad, una
oportunidad más, a esta gran industria".
"Queremos incentivar una larga vida de éxitos. No
pretendemos dar un salvavidas momentáneo" declaró Pelosi.
El líder de la mayoría de la Cámara de
Representantes, Steny Hoyer, señaló que era de gran importancia que se
procediera con el plan de rescate del gobierno
"Si no hacemos nada, nos enfrentamos a la amenaza de
que pronto no tengamos una industria automotriz", señaló Hoyer.
La Casa Blanca también hizo un llamado a los
republicanos a apoyar la propuesta. "Creemos que la legislación
desarrollada en los últimos días es una propuesta efectiva y responsable
para afrontar los problemas de la industria automotriz y asegurar que
se produzca la necesaria reestructuración", señaló en una
declaración la vocera de la Casa Blanca, Dana Perino.
Comparada con la votación en la Cámara de
Representantes, la cual sólo requiere una simple mayoría, la votación en
el senado será mucho más difícil, ya que se necesitarán 60 votos para
asegurar la aprobación, y los demócratas tiene sólo una mayoría
de sólo 50-49. Analistas indican que los demócratas necesitarán
obtener el voto de al menos una docena de senadores republicanos
para segurar su aprobación.
"El balón está en el campo de los senadores
republicanos", señaló Jim Manley, un vocero del líder de la mayoría
demócrata en el senado, Harry Reid. "Aún no hay nada que nos indique que
accederán".
Algunos senadores republicanos han prometido
bloquear la iniciativa. El senador Mitch McConnel, el líder republicano,
señaló que los republicanos no permitirán que los contribuyentes
subssubvencionen una falla.
A su vez, el senador republicano Richard Shelby
señaló en CNBC su desacuerdo con el plan de rescate, calificándolo como
algo "no republicano". Este indicó que preferiría solicitar la
bancarrota.
El senador George V. Voinovich, un republicano de
Ohio y partidario de la medida de emergencia, advirtió que la propuesta
no tiene los votos republicanos necesarios para su aprobación en el
congreso.
El miércoles, el mercado bursátil estadounidense
abrió al alza por el positivo progreso del plan de rescate a la industria
automotriz, mientras reporte de prensa de madrugada indicaron que la
Casa Blanca y los demócratas habían alcanzado un acuerdo conceptual para
someter el plan a votación en el congreso.
Al final de la jornada de transacción, el promedio
del índice industrial Dow Jones quedó en 70,09, o 8.761,42 puntos en el
indice 500 de Standar & Poor, aumentando 10,57 o 1,19 por ciento,
con 899,24.
De acuerdoa las estimaciones de las compañías
automotrices, el plan podría ayudar a salvar más de 350,000 puestos de
trabajo y empleo para otros varios millones.
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estaría dispuesta a conceder préstamos a fabricantes de automóviles
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