KIEV, 9 dic (Xinhua) -- El presidente ucraniano Viktor  Yushchenko anunció la disolución del parlamento a principios de  octubre y llamó a una elección debido al creciente caos político  en el país. 

     Sin embargo, Yushchenko debió postergar sus planes ante la  amenaza de la crisis financiera internacional, con lo que las  perspectivas para que el país alcance una estabilidad política son bajas. 

     GRAVES ALTERCADOS ENTRE EX ALIADOS 

     Después de una temprana elección parlamentaria en septiembre  de 2007, el partido de la primera ministra Yulia Tymoshenko y el  bloque de Yushchenko, formado por los partidos Nuestra Ucrania y  Autodefensa Nacional, constituyeron una débil coalición con una  mayoría de 227 asientos en un parlamento con 450 miembros. 

     Sin embargo, las relaciones entre Yushchenko y Tymoshenko,  aliados durante la Revolución Naranja, cayó en picada luego de que la segunda asumiera como primera ministra en diciembre de 2007. 

     Ambos han estado en desacuerdo en como enfrentar el problema de la creciente inflación en el país, la venta de activos estatales y el gasto en el presupuesto nacional. En política exterior,  Yushchenko busca lazos más cercanos con la Unión Europea y la OTAN, mientras que la primera ministra favorece lazos equilibrados con  Rusia. 

     La coalición de Yushchenko se retiró de la coalición luego de  sólo nueve meses en septiembre, después que el partido de  Tymoshenko se aliara con el Partido de las Regiones para aprobar  varias leyes que limitan el poder del presidente. 

     Bajo la constitución ucraniana, el presidente puede disolver el parlamento si una nueva coalición no es formada dentro de los 30  días posteriores a la que previamente colapsó. Yushchenko anunció  la disolución del parlamento y llamó a una repentina elección para diciembre, debido a que las negociaciones para crear una nueva  coalición no han dado buenos resultados. 

     Yushchenko defenció su decisión como la única forma de proteger la democracia del país y los intereses nacional. Tymoshenko, sin  embargo, acusó al presidente de orquestar el colapso de la  coalición en su apuesta por deshacerse de posibles rivales y ganar la elección presidencial en un año más. 

     INMINENTE CRISIS ECONOMICA 

     Tymoshenko ha estado realizando una enérgica campaña contra el  decreto de Yushchenko de disolver el parlamento. Un analista  político señaló que ella podría ser removida del puesto de primera ministra después de la repentina elección. 

     Yushchenko pospuso el decreto el mes pasado, ya que el  parlamento debía funcionar para aprobar una legislación contra la  crisis económica para Ucrania, y con ello poder aplicar para un  préstamo de emergencia de US$16,400 millones del Fondo Monetario Internacional. 

     La crisis finaciera internacional fue un duro golpe para la  economía ucraniana. La inflación alcanzó el 18 por ciento en los  primeros 10 meses del año. Desde 4,5 hryvnias por dólar en la  primavera, la divisa del país ha perdido más del 60 por ciento de  su valor hasta ahora. 

     La caída en el precio del acero, la principal exportación de  Ucrania, ha producido el cierre de la mayoría de las plantas de  acero y hierro. La falta de liquidez también ha generado problemas a los bancos. 

     El impacto de la crisis financiera en la economía real está  comenzando a extenderse en la medida que la producción industrial  del país cayó un 20 por ciento en octubre. El Banco Europeo para  la Reconstrucción y el Desarrollo estima que el crecimiento de la  economía ucraniana caerá a un uno por ciento en 2009, luego del 6  por ciento registrado en 2008 y un 7,6 por ciento en 2007. 

     Yushchenko se ha dado cuenta que no puede forzar nuevas  elecciones parlamentarias al menos hasta fin de año. El presidente ucraniano indicó que el tema económico debe ser la prioridad. 

     Recientes encuestas mostraron que una repentina elección no  generaría una clara victoria para ninguno de los partidos. El  partido de Tymoshenko podría obtener un 23 por ciento de los votos, el Partido de las Regiones, liderado por el ex primer ministro  Viktor Yanukovich, tendría un 20,6 por ciento, mientras que el  partido de Yushchenko obtendría aproximadamente un 7,1 por  ciento. 

     TRES OPCIONES POLITICAS 

     La disputa política entre Yushchenko, Tymoshenko y Yanukovich  aún continúan a pesar de que la crisis económica se ha  profundizado. Los analistas indican que Ucrania está enfrentando  tres posibles escenarios políticos: una nueva elección  parlamentaria, una tregua entre el presidente y la primera  ministra, o una nueva coalición entre Tymoshenko y Yanukovich. 

     Tymoshenko amenazó esta semana con reiniciar las negociaciones  con el Partido de las Regiones de oposición para crear una  coalición, si es que el partido de Yushchenko no acepta apoyarla. 

     El partido Nuestra Ucrania rápidamente rechazó el ultimátum,  acusando a Tymoshenko de tratar de formar una coalición con el  Partido de las Regiones y el partido Comunista para la creación de una mayoría pro Kremlin. 

     Si el parlamento no logra reactivarse, la disolución del  parlamento y la convocación a nuevas elecciones será la única  opción para resolver la situación. Sin embargo, según los  analistas no se vislumbra ninguna estabilidad política o económica después de dichas elecciones. 

     Las tensiones políticas no se relajarán al menos hasta finales  de 2009, cuando los votantes elijan entre Yushchenko, Tymoshenko o Yanukovic, en la primera elección presidencial desde la revolución de 2004, indicaron los analistas. Fin