BEIJING, 9 dic (Xinhua) -- Los actuales precios de
combustibles de China bajarán levemente una vez el país inicie su
reforma del impuesto de combustibles y del sistema de fijación de
precios de los productos de petróleo refinado, prevista para el
primero de enero de 2009.
Este comentario lo hizo hoy martes en Beijing Xu
Kunlin, subdirector del departamento de fijación de precios de la
Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) de China, quien también
aseguró a los periodistas que hay espacio suficiente para reducir
los actuales precios de combustibles en el país.
Los precios vigentes de los carburantes en China son
equivalentes al precio de 83,5 dólares por barril de petróleo crudo
en el mundo, dijo Xu.
"Cuando empiece la reforma del impuesto de
combustibles, ajustaremos los precios de éstos sobre la base del precio
mundial del petróleo de ese momento", afirmó.
Ayer lunes, el precio mundial del petróleo crudo se
recuperó de las pérdidas de la semana pasada y se situó por encima de 43
dólares por barril, en la Bolsa de Mercancías de Nueva York.
En la actualidad, los conductores chinos pagan mucho
más que aquéllos de muchos otros países, ya que los precios de
carburantes en China no han cambiado desde junio de este año, pese a la
reducción de los precios del petróleo crudo en el resto del
mundo. Esto se debe a que los precios fijados por el gobierno se
modifican con muy poca frecuencia.
Por ejemplo, los precios vigentes de la gasolina 93,
la más común en China, se sitúan en 6,37 yuanes (unos 0,93 dólares) por
litro en Beijing y en 6,20 yuanes en otras partes del país, ambos
más altos que en Estados Unidos.
Según el Departamento de Energía de EEUU, el precio
medio semanal de venta al por menor de gasolina cayó a 1,699 dólares
por galón (equivalente a unos 3,8 litros) el pasado lunes, el más
bajo desde febrero de 2004.
El viernes pasado, la CNDR, junto con otros tres
departamentos gubernamentales, dio a conocer un proyecto de plan sobre los
impuestos a combustibles y la fijación de precios de los productos de
petróleo refinado, para solicitar la opinión pública.
El plan, previsto para entrar en vigor el próximo 1
de enero, abolirá las actuales seis tasas destinadas al mantenimiento y
gestión de carretaras y vías fluviales. Al mismo tiempo, elevará los
impuestos a la gasolina de 0,2 yuan por litro a un yuan, y los al gasóleo
de 0,1 a 0,8 yuan por litro.
Asimismo, el nuevo sistema de precios de
combustibles de China cubrirá vehículos agrícolas motorizados y
barcos.
Según el proyecto, los precios del petróleo crudo
del país deberán ser fijados en línea con los del resto del mundo, vínculo
que deberá ser controlado e indirecto en el caso del petróleo
refinado.
Conforme al documento, "la fijación de los precios
nacionales del petróleo refinado no sólo reflejará las fluctuaciones de
los precios internacionales del petróleo y del coste de producción,
sino que también tomará en cuenta la oferta y la demanda de petróleo
del mercado interno".
En el sector de venta al por menor, el proyecto
dicta que los combustibles deberán venderse a un precio máximo fijado, que
deberá basarse en los precios al productor y que conservará
cierta referencia a los precios mundiales.
Actualmente, China permite que los precios
minoristas de combustibles fluctúen en torno a un punto de referencia
establecido por el Estado.
De acuerdo con el plan, el gobierno mantendrá "un
control apropiado" sobre los precios de combustibles.
China lleva esforzándose por impulsar la reforma del
impuesto a los combustibles desde hace varios años, cuya idea central ya
fue presentada en 1994. Tanto funcionarios gubernamentales como
economistas están de acuerdo con que el actual desplome del
precio mundial del petróleo ofrece una buena oportunidad para ponerla en
marcha.
El precio mundial del petróleo crudo ha disminuido
casi un 70 por ciento respecto al más alto, de 147 dólares por barril,
alcanzado a mediados de julio pasado. Fin