RIO DE JANEIRO, 20 nov (Xinhua) -- Una misión de
investigadores brasileños inició hoy la primera expedición del país
al interior de la Antártica, continente en el que Brasil tiene presencia
hace 25 años para investigaciones científicas pero por el que poco se ha
aventurado.
Los expedicionarios del Programa Antártico Brasileño
(Proantar) iniciaron hoy en el aeropuerto de Sao Paulo un viaje al interior
del continente blanco, en el que pretenden instalar un campamento a
unos 2.000 kilómetros de la Estación Comandante Ferraz, la base que Brasil
tiene en la región y centra sus investigaciones.
El objetivo de la misión es intentar, desde este
campamento, avanzar otros 400 kilómetros hasta el Monte Johns (79°37'S,
91°14W), una de las regiones más aisladas de la Antártica y en donde
los brasileños realizarán perforaciones en el hielo para investigar las
variaciones del clima y de la química de la atmósfera en los últimos
quinientos años.
Los expedicionarios, que viajarán en motos de nieve,
vivirán cerca de 40 días en carpas instaladas en glaciares y enfrentarán
temperaturas de menos de 35 grados centígrados negativos.
La misión bautizada "Desierto de Cristal" la
integran siete investigadores brasileños y un chileno bajo el comando del
especialista en glaciales Jefferson Cardia Simoes, de la Universidad
Federal de Río Grande do Sul y que ya está acostumbrado a este tipo de
misiones.
Cardia Simoes ya participó en 19 expediciones al
Artico y al Antártico y fue el primer brasileño en atravesar la manta de
hielo y llegar hasta el Polo Sur Geográfico por vía terrestre, pero en
una misión chilena.
La expedición es un proyecto conjunto de la
Universidad Federal de Río Grande do Sul y de la Universidad del Estado de
Río de Janeiro.
El desarrollo de la misión podrá ser seguido por
internet mediante el site www.ufrgs.br/antartica.
El proyecto, que forma parte de las acciones
previstas por el Año Polar Internacional, le permitirá a Brasil tener un
mayor conocimiento del interior de este territorio de 13,6 millones de
kilómetros cuadrados con importante papel como controlador del clima
mundial.
Hasta ahora las investigaciones brasileñas en la
Antártica están limitadas a los mares de la región y a áreas en la costa
del continente.
Los investigadores utilizan la base brasileña
Comandante Ferraz para realizar estudios sobre la capa de ozono, la
atmósfera, la meteorología, el calentamiento global, los gases del efecto
invernadero, la radiación ultravioleta, las relaciones entre el sol
y la atmósfera, el transporte de la contaminación y la oceanografía en la
región.
Esta base está localizada en la isla del Rey George
o isla 25 de Mayo, en la bahía del Almirantazgo, a unos 130 kilómetros de
la Península Antártica. Fin