RIO DE JANEIRO, 18 nov (Xinhua) -- Las tecnologías
desarrolladas por Brasil desde que en 1975 comenzó a producir etanol de
caña de azúcar como alternativa a la gasolina permitieron multiplicar en
2,8 veces la productividad del combustible por hectárea sembrada.
Ese aumento de la productividad ha permitido que el
área sembrada hoy con caña de azúcar para producir etanol en el país
represente apenas el 38 por ciento de la que sería necesaria cultivar hace
treinta años para conseguir el mismo volumen del producto.
Los datos forman parte del libro "Bioetanol de Caña
de Azúcar: Energía para el Desarrollo Sustentable", lanzado hoy en Sao
Paulo durante la I Conferencia Internacional de Biocombustibles, que se
extenderá hasta el próximo viernes y en la que son esperados
autoridades de varios países.
Según la publicación, encomendada por el estatal
Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), la expansión de
la producción de azúcar y etanol en las últimas décadas se produjo no
apenas por el aumento del área cultivada sino principalmente gracias
a las expresivas ganancias de productividad.
Desde 1975, cuando Brasil puso en marcha su proyecto
para sustituir gradualmente gasolina por etanol, la productividad del
combustible aumentó a un ritmo anual de entre un 1,4 y un 1,6 por
ciento.
"Ese proceso resultó en un crecimiento anual del 3,1
por ciento en la producción de etanol por hectárea cultivada a lo largo de
los 32 años del proceso", según Luiz Augusto Horta Nogueira,
investigador de la Universidad Federal de Itajubá (Unifei) y
responsable por recopilar los artículos de la publicación.
"Ese notable aumento de productividad que multiplicó
por 2,6 el volumen de etanol producido por hectárea cultivada, fue
conseguido gracias a la incorporación de nuevas tecnologías", agregó
Nogueira.
Tanto el aumento de productividad como de
producción, permitieron que la cosecha de caña saltara desde 88,9 millones
de toneladas en 1975 hasta 499,2 millones de toneladas en 2007 y la
fabricación de etanol desde 0,6 millones de metros cúbicos hasta 22,2
millones de metros cúbicos en el mismo período.
Igualmente han ayudado al etanol ha avanzar en la
matriz energética brasileña y a que el consumo del combustible vegetal ya
equivalga hoy al de la gasolina.
De acuerdo con el libro, el sector de etanol y
azúcar movilizó el año pasado en Brasil cerca de 41.000 millones de reales
(unos 17.826, 1 millones de dólares).
Brasil produjo en 2007 cerca de 30 millones de
toneladas de azúcar y 17.500 millones de litros de etanol, y exportó 19
millones de toneladas de azúcar y 3.000 millones de litros de
etanol.
Esas exportaciones generaron 1.500 millones de
dólares en divisas, lo que equivale al 2,65 por ciento del Producto
Interior Bruto (PIB) del país.
Pese a la expansión, la cultura de la caña ocupa hoy
apenas el 9 por ciento de la superficie agrícola de Brasil y es la tercera
cultura más importante del país, tras la soja y el maíz. El área
cosechada en 2006 fue de 6,12 millones de hectáreas.
"Brasil es reconocidamente líder en el sector de
etanol, pero otros países están invirtiendo con fuerza en la tecnología y
en la segunda generación del biocombustible. Brasil no puede perder la
ventaja tecnológica que tiene hoy", asegura Nogueira.
Brasil, mayor exportador mundial de etanol y que ha
ofrecido su tecnología a otros países de América Latina y Africa
interesados en producir biocombustibles, promueve una intensa campaña para
incentivar la producción y el consumo mundial de estos combustibles
vegetales,que son menos contaminantes que los fósiles. Fin