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Tecnología multiplicó en 2,8 productividad de etanol en Brasil
  19.11.2008 Actualizado a las 09:22:19
 

     RIO DE JANEIRO, 18 nov (Xinhua) -- Las tecnologías desarrolladas  por Brasil desde que en 1975 comenzó a producir etanol de caña de  azúcar como alternativa a la gasolina permitieron multiplicar en 2,8  veces la productividad del combustible por hectárea sembrada. 

     Ese aumento de la productividad ha permitido que el área sembrada  hoy con caña de azúcar para producir etanol en el país represente  apenas el 38 por ciento de la que sería necesaria cultivar hace  treinta años para conseguir el mismo volumen del producto. 

     Los datos forman parte del libro "Bioetanol de Caña de Azúcar: Energía para el Desarrollo Sustentable", lanzado hoy en Sao Paulo  durante la I Conferencia Internacional de Biocombustibles, que se  extenderá hasta el próximo viernes y en la que son esperados  autoridades de varios países. 

     Según la publicación, encomendada por el estatal Banco Nacional  de Desarrollo Económico y Social (BNDES), la expansión de la  producción de azúcar y etanol en las últimas décadas se produjo no  apenas por el aumento del área cultivada sino principalmente gracias  a las expresivas ganancias de productividad. 

     Desde 1975, cuando Brasil puso en marcha su proyecto para  sustituir gradualmente gasolina por etanol, la productividad del  combustible aumentó a un ritmo anual de entre un 1,4 y un 1,6 por  ciento. 

     "Ese proceso resultó en un crecimiento anual del 3,1 por ciento  en la producción de etanol por hectárea cultivada a lo largo de los  32 años del proceso", según Luiz Augusto Horta Nogueira,  investigador de la Universidad Federal de Itajubá (Unifei) y  responsable por recopilar los artículos de la publicación. 

     "Ese notable aumento de productividad que multiplicó por 2,6 el  volumen de etanol producido por hectárea cultivada, fue conseguido  gracias a la incorporación de nuevas tecnologías", agregó Nogueira. 

     Tanto el aumento de productividad como de producción, permitieron  que la cosecha de caña saltara desde 88,9 millones de toneladas en  1975 hasta 499,2 millones de toneladas en 2007 y la fabricación de  etanol desde 0,6 millones de metros cúbicos hasta 22,2 millones de  metros cúbicos en el mismo período. 

     Igualmente han ayudado al etanol ha avanzar en la matriz  energética brasileña y a que el consumo del combustible vegetal ya  equivalga hoy al de la gasolina. 

     De acuerdo con el libro, el sector de etanol y azúcar movilizó el  año pasado en Brasil cerca de 41.000 millones de reales (unos 17.826, 1 millones de dólares). 

     Brasil produjo en 2007 cerca de 30 millones de toneladas de  azúcar y 17.500 millones de litros de etanol, y exportó 19 millones  de toneladas de azúcar y 3.000 millones de litros de etanol. 

     Esas exportaciones generaron 1.500 millones de dólares en divisas, lo que equivale al 2,65 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) del país. 

     Pese a la expansión, la cultura de la caña ocupa hoy apenas el 9  por ciento de la superficie agrícola de Brasil y es la tercera  cultura más importante del país, tras la soja y el maíz. El área  cosechada en 2006 fue de 6,12 millones de hectáreas. 

     "Brasil es reconocidamente líder en el sector de etanol, pero  otros países están invirtiendo con fuerza en la tecnología y en la  segunda generación del biocombustible. Brasil no puede perder la  ventaja tecnológica que tiene hoy", asegura Nogueira. 

     Brasil, mayor exportador mundial de etanol y que ha ofrecido su  tecnología a otros países de América Latina y Africa interesados en  producir biocombustibles, promueve una intensa campaña para  incentivar la producción y el consumo mundial de estos combustibles  vegetales,que son menos contaminantes que los fósiles. Fin