BEIJING, 14 nov (Xinhua) -- Las personas con discapacidad en  Beijing gozan de un mejor acceso y movilidad en áreas públicas  desde los Juegos Paralímpicos de 2008, celebrados en esta capital  china. 

     En el Centro Nacional de las Artes Escénicas, en el centro de  la ciudad, dos empleados han sido asignados para la tarea de  ocuparse de las instalaciones para las sillas de ruedas. "Aunque  los Paralímpicos hayan terminado, cada día unas 20 personas  necesitan los servicios especiales que ofrecemos", detalló uno de  ellos. 

     Yang Xiaoxin, recién de vuelta de Estados Unidos, acompañaba a  su hermana, de 54 años y que sufre de una enfermedad en una pierna, a visitar la plaza Tian'anmen. 

     "Las cosas han cambiado mucho; tanto las personas como el  gobierno son más conscientes de las necesidades de las personas  minusválidas, y las instalaciones libres de barreras han mejorado  mucho", afirmó. 

     "Aun así, las señales no son fáciles a seguir, en especial en  las estaciones de metro y de tren, por lo que a menudo precisamos  de la ayuda de los empleados", añadió. 

     Un funcionario de la estación ferroviaria de Beijing, de  apellido Liu, explicó que es más fácil contactar con los empleados una vez llegado a la estación, ya que muchos de ellos están  preparados para ayudar y guiar a los minusválidos. 

     Otra opción de transporte es el taxi, servicio que según Teng  Fang, funcionaria del centro de control de taxis de Beijing,  cuenta desde las Olimpiadas con 70 vehículos habilitados. 

     "Cada día recibimos decenas de reservas para estos vehículos",  precisó. 

     Zhao Chunluan, funcionario de la Asociación de Personas  Minusválidas de Beijing, señaló que la cita paralímpica contribuyó considerablemente a concientizar a la sociedad sobre el bienestar  de los discapacitados y que gracias a ella, la ciudad cuenta con  numerosas instalaciones especiales. 

     Antes de las Paralimpiadas, el gobierno municipal de Beijing  instaló 107 ascensores en las estaciones de metro y ajustó 300  paradas de autobús a las necesidades de los minusválidos, además  de poner en circulación más de 2.800 autobuses especiales. 

     Asimismo, 880 calles de la ciudad han sido adaptadas a los  requerimientos de las personas ciegas, la mayoría de las ellas  afirman que esto les resulta muy útil. 

     Un señor de apellido Wang perdió la vista en una explosión dos  años atrás, momento en el cual su esposa se convirtió en su guía.  "Nunca tuvimos problemas al salir de casa, y en los autobuses  siempre hay alguien que nos ofrece su asiento", indicó. 

     No obstante, de acuerdo con Shi Zhenxiang, concejal ejecutivo  de la Asociación de Personas Minusválidas de la provincia oriental de Shandong, aunque el certamen paralímpico haya elevado la  conciencia sobre los minusválidos, todavía quedan problemas por  resolver, como evitar que las personas sin discapacidad bloqueen  las vías especiales para ciegos y reparar algunos defectos de las  instalaciones sin barreras. 

     "Una vez exista una ley al respecto, el futuro del bienestar de los discapacitados de China mejorará notablemente", agregó.