BEIJING, 13 nov (Xinhua) -- China dio a conocer hoy jueves en  Beijing su primer plan de mediano y largo plazo sobre la seguridad de los cereales. 

     Según el proyecto, publicado por la Comisión Nacional de  Desarrollo y Reforma, el máximo órgano de planificación económica  del país, China proyecta mantener una producción de cereales de al menos 500.000 millones de kilogramos en 2010 y aumentarla a  540.000 millones en 2020. La cifra registrada el año pasado fue de 501.600 millones de kilos. 

     Durante los próximos 12 años, "se deberán llevar a cabo  incesantes esfuerzos" para garantizar un mínimo de 105,3 millones  de hectáreas sembradas y un 95 por ciento de autoabastecimiento de cereales, establece el plan. 

     El área cultivada el año pasado ascendió a 105,7 millones de  hectáreas, cifra que representó un aumento del 6,4 por ciento  frente a la de 2003, mientras que el autoabastecimiento de  cereales llegó al 98 por ciento. 

     El aumento de las áreas destinadas al cultivo de cereales es el resultado del recorte de los impuestos agrícolas, el aumento de  los subsidios y la implementación de precios mínimos de  adquisición de cereales con el fin de estimular su producción. 

     Según esta última medida, ciertas empresas comprarán, por  encargo del gobierno central, los cereales a los campesinos a un  precio mínimo establecido por el gobierno cuando el precio mínimo  del mercado sea inferior al decretado oficialmente. 

     China, con una población total de 1.300 millones de habitantes, enfrenta un reto monumental para garantizar la seguridad  alimentaria debido al mejoramiento del estándar de vida de su  población, la disminusión de tierras arables, la escasez de agua y el cambio climático, señaló Zhang Xiaoqiang, subdirector de la  citada comisión. 

     Según el plan, el gobierno chino busca garantizar una  superficie de al menos 120 millones de hectáreas de tierras  cultivables, en comparación con los 121,7 millones del año pasado. 

     Sin embargo, los procesos de industrialización y urbanización  suponen una posibilidad reducida de que aumente la extensión de  las tierras cultivables, reconoció la entidad.