Por Ricardo T. Rivas
BUENOS AIRES, 10 nov (Xinhua) -- La presidenta de
Argentina, Cristina Fernández, emprenderá esta semana una larga gira
internacional que la llevará a Estados Unidos, Argelia, Túnez,
Egipto y Libia.
La primera escala será Washington, donde la
mandataria asistirá a la reunión de jefes d estado o gobierno del Grupo de
los 20 prevista para el 15 de este mes a fin de analizar acciones frente a
la crisis financiera internacional.
Fernández irá después a Argelia, Túnez, Egipto y
Libia para impulsar las exportaciones argentinas hacia mercados no
tradicionales, dijeron a Xinhua autoridades de la presidencia del
país sudamericano.
Acompañarán a Fernández a Washington los ministros
de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, y de Economía, Carlos Fernández,
así como el presidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado.
La presidenta propondrá en Washington cambios a la
carta orgánica del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En especial, solicitará que ese organismo financiero
multilateral no condicione créditos a la supervisión de las cuentas de las
naciones.
La mandataria argentina piensa que si se lograra una
reforma al FMI, ésta se extenderá al Banco Mundial y al Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), y en cierta manera al Club de
París.
De todas formas, en estas cuestiones la voz que
liderará las posiciones de los países emergentes integrados en el G-20
será la del presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula de Silva.
Los ministros de finanzas y los presidentes de los
bancos centrales de los países del G-20 concluyeron el domingo su reunión
anual de dos días en la ciudad brasileña de Sao Paulo.
Los funcionarios coincidieron en la necesidad de
mayores controles sobre los mercados financieros y una reforma al sistema
económico mundial como parte de un plan para impedir futuras crisis
y hacer frente a la agitación actual.
Las medidas, propuestas y consensos aprobados en Sao
Paulo serán examinadas por los mandatarios en Washington.
El G-20 es un foro de cooperación y consultas sobre
el sistema financiero internacional y la estabilidad del mismo. El bloque
está integrado por las naciones más ricas del orbe y los países
emergentes.
El gobierno argentino ha expresado preocupación de
que Estados Unidos pretenda retirar a Argentina del G-20, al que también
pertenecen Brasil y México.
MAYOR COMERCIO CON ARABES
De Washington, Fernández viajará a Africa, adonde
llegará al día siguiente. La acompañan en esta gira una comitiva de 70
empresarios, así como el canciller Taiana y el ministro de Planificación
Federal, Julio de Vido.
Cristina Fernández se entrevistará con sus pares
Abdelaziz Buteflika, de Argel; Zine el Abidine Ben Ali, de Túnez; Hosni
Mubarak, de Egipto, y Muammar Khadafi, de Libia.
La presidenta de Argentina buscará en esas naciones
árabes del norte de Africa un aumento del comercio, que alcanza en
conjunto al año 4.200 millones de dólares.
Argentina, ha concretado ventas a Argel de reactores
nucleares y el próximo objetivo es incrementar la cooperación espacial.
Fernández permanecerá dos días en Argel.
Durante el primer semestre 2008, las exportaciones
de Argentina a Argel alcanzaron 606 millones de dólares, un amento en
comparación con los 765 millones de todo 2007.
Con Túnez, Argentina registró en lo que va del año
envíos por 260 millones de dólares. Las ventas de Argentina a Egipto
totalizaron en el primer semestre 562 millones de dólares y a Libia, 130
millones.
La mandataria decidió su periplo por los cuatro
países tras la Cumbre de América del Sur-Países Arabes realizada en
febrero en Buenos Aires.
A fin de preparar detalles de la visita, el
canciller Taiana se reunió con los embajadores de Argelia, Túnez, Egipto y
Libiaen el Palacio San Martín (sede del ministerio de Relaciones
Exteriores).
Según autoridades argentinas, Argentina y Brasil
tienen convergencias y divergencias en cuanto a proyectos estratágicos con
Africa.
Durante la ausencia de la mandataria, el
vicepresidente Julio César Cleto Cobos quedará a cargo del poder
ejecutivo.
La gira de la mandataria acapara el interés de
la prensa debido a que considera opositor a Cobos.