BEIJING, 9 nov (Xinhua) -- China adoptará una política fiscal  "activa" y una política monetaria "moderadamente flexible" para  impulsar su economía, se indicó hoy en una reunión ejecutiva  sostenida por el Consejo de Estado, el gabinete chino. 

     Estas posturas constituyen un cambio con respecto a las políticas  fiscal "prudente" y monetaria "estricta" que el gobierno adoptó a  principios de 2008. Este es sólo uno de los importantes cambios en  la política llevados a cabo en las tres décadas pasadas. 

     Antes del domingo, China había llevado a cabo seis importantes  cambios en la política macroeconómica durante los 30 años pasados  desde que empezó la era de la reforma y apertura en 1978: 

     -- De 1979 a 1981, China actuó para enfriar una economía  sobrecalentada y la inflación resultado del auge de inversión desde  1978. El gobierno disminuyó las metas económicas, redujo el gasto,  volvió más estrictos los controles del crédito y congeló los ahorros  corporativos a través de medios administrativos. 

     -- De 1985 a 1986, China adoptó políticas fiscal y monetaria  estrictas después de que el crecimiento económico se elevara a 15,2  por ciento en 1984 por la fuerte inversión. Esta fue la primera vez  que el gobierno trató de usar las políticas fiscal y monetaria en  macrocontroles, los cuales incluyeron el freno a los préstamos  bancarios y la oferta monetaria. 

     -- De 1989 a 1990, las incontroladas alzas de precios y el fuerte  crecimiento de la inversión provocaron una serie de fuertes acciones  de parte del gobierno, el cual impuso topes a los precios de los  principales insumos industriales, gasto reducido, crédito controlado  estrictamente y en un momento incluso puso un alto el gasto en las  empresas rurales. Como resultado, el crecimiento económico se  desplomó a 3,8 por ciento en 1990, con respecto a 11,3 por ciento de  1988. 

     -- De 1991 a 1997, China siguió políticas fiscal y monetaria  "apropiadamente estrictas". Al principio redujo las tasas de interés  y amplió la oferta monetaria para reactivar la economía, pero  presenció la altura récord del índice inflacionario de 21,7 por  ciento en 1994. El gobierno logró frenar las alzas de precios  manteniendo el crecimiento de la oferta monetaria y los gastos  fiscales dentro de un rango moderado. 

     -- De 1998 a 2003, China pasó a una política fiscal "activa" y a  una política monetaria "prudente" después de que la crisis  financiera asiática arrastrara a la baja a la economía y añadiera  riesgos de deflación. El gasto gubernamental fue elevado y se emitió  más deuda para financiar proyectos de infraestructura. Se tomaron  medidas para incrementar los ingresos de los grupos de bajos  ingresos y para mejorar el bienestar social, a fin de estimular la  demanda interna. 

     Al mismo tiempo que redujo las tasas de interés, el gobierno  empezó a gravar con impuestos los intereses a los depósitos y ajustó  la oferta monetaria a través de operaciones de mercado abierto del  banco central. 

     -- De 2004 a 2008, con un crecimiento excesivo del crédito y de  la inversión en activos fijos y con la oferta restringida de energía  y cereales, China emprendió una nueva etapa de macrocontroles para  impedir el sobrecalentamiento y la inflación. Durante ese periodo,  modificó sus posturas en varias ocasiones sin un cambio general  fundamental. 

     El gobierno cambió su política fiscal de "activa" a "prudente" en  2005. Continuó siguiendo una política monetaria prudente hasta junio  de 2007, cuando el gabinete propuso una política monetaria "prudente"  pero "apropiadamente estricta" para enfrentar la creciente presión  inflacionaria. 

     En diciembre de 2007, el gobierno decidió adoptar una política  monetaria "estricta" y continuar la política fiscal "prudente" en  2008. Fin