BOGOTA, 7 nov (Xinhua) -- Un ex paramilitar dijo que
la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y la Agencia Central de
Inteligencia (CIA) asistieron a paramilitares para procurar la
muerte del narcotraficante Pablo Escobar en 1993.
El desmovilizado José Antonio Hernández conocido
como "John" aseguró ante la fiscalía que Escobar, el mayor narcotraficante
de Colombia, murió a manos del líder paramilitar Carlos Castaño y no
abatido por la policía, publicó hoy la prensa local.
Durante sus confesiones, "John" aseguró que fue
testigo de que el extinto grupo de los Pepes (Perseguidos Por Pablo
Escobar) recibió equipos de localización de la DEA y la CIA.
"Ellos (Los Pepes) llegaron, lo ubicaron por
interceptaciones telefónicas con unos aparatos que llegaron a las
Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) desde Israel con ayuda de algunos
miembros de la CIA y la DEA", sostuvo el paramilitar.
El desmovilizado agregó que "no fue la policía la
que lo mató en el techo de una vivienda. Cuando Escobar fue ubicado por
los Pepes, organización de la que hacía parte el señor Carlos Castaño, fue
él directamente el que lo mató" el 2 de diciembre de 1993.
Hernández afirmó que en la muerte de Escobar, uno de
los hombres más buscados por las autoridades colombianas y
estadounidenses, estuvo involucrado el capo del cártel de Cali, Miguel
Rodríguez Orejuela, su primer enemigo y ahora detenido en Estados
Unidos.
En su momento Escobar propuso pagar la deuda
externa de Colombia a cambio de su perdón judicial, fundó barrios para
personas pobres en Medellín (noroeste), su ciudad natal, y según
testimonios financió el asesinato del político Luis Carlos Galán en 1989.