LISBOA, 5 nov (Xinhua) -- El primer ministro portugués, José Sócrates, consideró hoy que la victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de Estados Unidos contribuirá para la mejoría de las relaciones entre el país norteamericano y Europa.
"Es un momento histórico para Estados Unidos y para el mundo", afirmó Sócrates en declaraciones a los periodistas en la sede del gobierno en Lisboa, al referirse al triunfo de Barack Obama en los comicios realizados ayer en Estados Unidos.
Tras destacar que por primera vez fue elegido presidente un afroamericano, el jefe de gobierno luso clasificó la victoria del candidato demócrata como "una señal de esperanza y cambio, y una gran oportunidad para Estados Unidos y para el mundo".
José Sócrates destacó además "una clara señal" transmitida por Barack Obama de cambio en la política exterior norteamericana, en el sentido de una "visión de paz para el mundo, de coexistencia pacífica, cooperación y respecto por el multilateralismo".
El jefe del ejecutivo luso añadió que se trata de una visión más cercana de aquella que existe en Europa. "Es una visión que aproxima más Europa a Estados Unidos", refirió.
"El cambio que el senador Obama propone para las relaciones internacionales acerca más los Estados Unidos de Europa", insistió Sócrates, defendiendo el "final de los liderazgos unilaterales y una visión que se basa en compartir los problemas".
Por otra parte, la elección de Barack Obama constituye para José Sócrates una oportunidad de cambio en la regulación de los mercados financieros, porque "el interés general exige regulación".
"La victoria de Barack Obama es una gran noticia para aquellos que, como yo, piensan que este es el momento exacto para cambiar", añadió.
El senador demócrata Barack Obama, de 47 años, se convirtió en el primer negro en alcanzar el cargo de Presidente de los Estados Unidos de América, la economía más grande del mundo.
Los demócratas extendieron además sus mayorías tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.
El senador de Illinois tomará posesión el 20 de enero como Presidente de Estados Unidos, 145 años después de que el presidente republicano Abraham Lincoln aboliera la esclavitud.