LA HABANA, 5 nov (Xinhua) -- Muchos cubanos recibieron hoy con agrado, y también esperanzas, la elección del demócrata Barack Obama como futuro presidente de Estados Unidos, después de ocho años de mayor tirantez entre esa nación y su vecina isla.
Así como el tema cubano tiene relevancia política en la nación norteña debido a la influencia de la comunidad cubano-estadounidense asentada en Florida, las elecciones norteamericanas centran la atención de la gente en la isla que ansía una mejora de las relaciones entre ambos países.
Desde bien temprano en la mañana, la noticia fue dada a conocer por los medios locales y rebotó entre vecinos con rostros de alegría, ya fuera de "boca en boca" o mediante llamadas telefónicas.
"Ganó Obama. Por fin salimos de (George W.) Bush", expresó Blanca, una ama de casa de 65 años quien aseguró que esperaba ese resultado.
"Con la administración Bush --apuntó-- la familia cubana de uno y otro lado del Estrecho de la Florida fue forzada a una separación mayor a las 90 millas" que separan a ambas naciones.
Cuba y Estados Unidos rompieron relaciones diplomáticas casi al triunfo mismo, en 1959, del movimiento revolucionario encabezado por Fidel Castro, después de roces políticos ante el peligroso ejemplo de la isla y su proyecto socialista para Latinoamérica.
Desde entonces, 13 administraciones y 10 presidentes estadounidenses han mantenido la política de bloqueo contra Cuba, oficializada en 1962 y que La Habana califica de genocida al causarle pérdidas económicas por más de 93.000 millones de dólares, según cifras locales.
Cuando Bush asumió la presidencia en 2001, la Casa Blanca arreció la hostilidad con el objetivo de acelerar cambios políticos en la mayor de las Antillas.
En 2004, el llamado Plan para una Cuba Libre, conocido como Plan Bush, limitó a 300 dólares por trimestre el envío de remesas de los cubanos residentes en Estados Unidos a familiares de primer grado en Cuba, así como viajar a la isla una vez cada tres años.
"Espero que Obama cumpla sus promesas y ahora pueda ver a mi hermano", dijo Caridad, una mujer de 40 años que no olvida que su madre murió hace un año y su hermano residente en Miami, Florida, no pudo estar a su lado pues había visitado la isla en 2006 y tenía que esperar el plazo fijado.
En varias oportunidades, Obama, de 47 años y senador por Illinois, criticó las restricciones impuestas por el gobierno de Bush a los viajes de cubano-estadounidenses a la isla y al envío de remesas.
Incluso, fue más allá y se convirtió en el primer candidato estadounidense en décadas en dejar abierta la posibilidad de empezar un diálogo con las autoridades cubanas, "sin precondiciones".
Por el contrario, su rival republicano, el senador por Arizona John McCain, promovió más de lo mismo: la continuación del bloqueo comercial y otras restricciones, algo por supuesto no bien visto por la gente en Cuba.
"De haber ganado McCain solo nos restaba esperar bloqueo, bloqueo y más bloqueo", opinó Diana, una estudiante de preuniversitario.
Hasta el mediodía de este miércoles, las autoridades cubanas mantenían silencio acerca del resultado electoral.
Incluso, el Noticiero Nacional de Televisión apenas dio una breve nota de la victoria de Obama y se limitó a comentar los "ocho años de fracasos" de la administración Bush.
En un artículo publicado la víspera por la prensa local, el ex presidente cubano Fidel Castro expresó que "(Obama) es sin duda más inteligente, culto y ecuánime que su adversario republicano", a quien calificó de "viejo, belicoso, inculto, poco inteligente y sin salud".
Para Pedro Arturo, un militante del Partido Comunista de Cuba, "Obama se enfrenta a la necesidad de un cambio en la política hostil hacia la isla".
"La mejor prueba del fracaso de la política exterior estadounidense en su propósito de aislar y derrocar a la Revolución cubana es que ésta festejará su 50 aniversario el próximo 1 de enero" , subrayó.
Por supuesto que no ha faltado quien pregunte si Obama pondrá fin al cerco económico a la isla, aunque la mayoría de la población coincide en que al menos disminuirá la tensión entre ambas naciones.
Obama, quien asumirá la Presidencia el próximo 20 de enero, dijo que la victoria de este 4 de noviembre constituye la oportunidad para que las cosas no vuelvan al pasado. De su palabra "cambio" se agarran los cubanos para esperar una nueva era Cuba-Estados Unidos.