LIMA, 5 nov (Xinhua) -- El sureño departamento
peruano de Tacna, frontero con Chile, mantenía hoy una relativa calma
luego de que el gobierno central lo declaró en Estado de Emergencia, tras
una semana de violencia política que cobró dos muertos.
Según reportes oficiales, los violentos incidentes y
disturbios, generados por el rehazo de los habitantes a reformas en la ley
minera, también dejaron una treintena de heridos, entre ellos varios
policías antimotines, y unos 50 civiles detenidos.
Este miércoles se confirmó el fallecimiento de
Ronald Gamarra de 37 años, herido de bala el martes.
Gammara resultó herido cuando grupos de
manifestantes incendiaron la sede municipal del distrito de Ciudad Nueva y
las instalaciones del Poder Judicial en el distrito de Alto de la Alianza,
cerca de la ciudad de Tacna, a 950 kilómetros de Lima.
El pasado 30 de octubre, también por impacto de
bala, murió Gelmer Arpasi de 24 años, cuando los pobladores intentaban
tomar el puente Locumba que comunica con el vecino departamento de
Moquegua.
Tacna se declaró en huelga general indefinida desde
el 28 de octubre pasado, cuando el Congreso Nacional aprobó una
modificación a la Ley Minera sobre los beneficios que ese deparatamento
recibe por la explotación de sus minas.
Tacna y el departamento aledaño de Moquegua reciben
varios millones de dólares anuales por la explotación del cobre que
realiza la empresa estadounidense Southern Peru Corporation.
El gobierno peruano, presidido por Alan García,
confirmó el Estado de Emergencia en cuatro provincias de Tacna, donde las
Fuerzas Armadas asumieron el control del orden interno.
El ministro del Interior, Remigio Hernani, consideró
que la población de Tacna debe estar tranquila y no temer por la
declaratoria del Estado de Emergencia.
El funcionario dijo que con esa medida las Fuerzas
Armadas y policiales podrán ejercer un control más estricto para evitar
actos de violencia.
Sin embargo, Hernani indicó que los participantes
en la quema de locales públicos y en los ataques a la policía, son
quienes deben estar temerosos por el dispositivo, porque la policía los
tiene identificados.