WASHINGTON, 3 nov (Xinhua) -- La mayoría de los
electores estadounidenses emitirá su voto el 4 de noviembre para elegir al
próximo presidente entre el candidato demócrata Barack Obama y el
republicano John McCain, y poner fin a la campaña electoral de casi
un año de duración en 2008.
A partir del año 1793, los presidentes y
vicepresidentes estadounidenses han sido elegidos cada cuatro años el día
de la elección, que es el primer martes después del primer lunes de
noviembre.
En realidad, los electores sólo emiten sus votos
para una lista de electores del Colegio Electoral estadounidense, quienes
a su vez eligen directamente al presidente y vicepresidente.
El actual sistema electoral presidencial
estadounidense, caracterizado por el colegio electoral, fue establecido
originalmente por el Artículo Dos de la Constitución, como resultado
de un compromiso entre quienes deseaban que el Congreso eligiera al
presidente y aquellos que preferían un voto popular nacional.
El proceso entero de la elección presidencial se
caracteriza por cuatro etapas: las elecciones primarias, las convenciones
de nominación, la campaña de los candidatos a la presidencia y el voto
popular nacional.
Entre las convenciones y el día electoral, los
candidatos presideciales de todos los partidos realizan su campaña a nivel
nacional. Tienen que ajustar y declarar en repetidas ocasiones sus
políticas y posturas sobre todos los asuntos relacionados con los
electores en el país y en el extranjero, y enfrentar los desafíos de
los rivales.
El día de la elección, generalmente los electores
emiten su voto en una votación donde eligen al candidato de su
preferencia, pero la votación en realidad es para elegir a los electores
de un candidato.
Bajo la Constitución, cada estado tiene asignado un
número de electores del Colegio Electoral igual al número de sus senadores
y representantes en la cámara en el Congreso estadounidense. Al
Distrito de Columbia se le otorgaron tres electores, la misma
cantidad que tiene el estado más pequeño. Ningún representante de
los territorios estadounidenses está en el órgano.
La mayoría de los estados, excluyendo a Maine y a
Nebraska, emplea el sistema del "ganador se lleva todo", lo que significa
que si alguna fórmula gana una pluralidad de electores en cierto estado
gana todos los votos electorales del estado. Cualquier pareja de
candidatos para la presidencia y para la vicepresidencia que obtenga
al menos 270 votos electorales del total de 538 es declarada
ganadora.
Aunque el presidente y vicepresidente electos pueden
surgir el día de la elección, la votación oficial a favor de ellos por el
Colegio Electoral es sostenida el primer lunes después del segundo
miércoles de diciembre.
Si ningún candidato presidencial gana al menos 270
votos electorales, la selección es decidida por la Cámara de
Representantes. Si ningún candidato a vicepresidente recibe una
mayoría, la decisión es dejada al Senado.
El presidente y vicepresidente nuevos toman posesión
el 20 de enero. En caso de que la Cámara de Representantes no haya elegido
a un presidente electo para esa fecha, el vicepresidente electo se
convierte en el presidente interino hasta que los congresistas tomen
la decisión. Si el vicepresidente electo tampoco se conoce para ese
entonces, el presidente de la Cámara se convierte en el presidente
interino.
En el día de la elección también se reelige toda la
Cámara de Representantes y una tercera parte de los senadores, así como
algunos gobernadores y funcionarios del gobierno local.
Además de los candidatos de los partidos Demócrata
y Republicano, varios terceros partidos también ponen los nombres de
sus candidatos en las boletas. Sin embargo, principalmente debido al método
de el "ganador se lleva todo" de estados que otorgan votos electorales,
la política electoral estadounidense sigue dominada por los
dos principales partidos.