BEIJING, 1 nov (Xinhua) -- La Oficina de Asuntos de
Taiwan del Consejo de Estado (gabinete) de la parte continental de China,
publicó hoy sábado una nueva versión de la regulación para el
cubrimiento informativo por parte de los periodistas de la isla en la
parte continental.
Según la entidad, la nueva regulación busca proteger
los intereses legales de los periodistas de Taiwan y facilitar su
labor en la parte continental, así como promover el entendimiento
mutuo entre los pueblos de ambos lados del estrecho de Taiwan y
un desarrollo pacífico de las relaciones.
La nueva normativa, compuesta por 12 artículos,
especifica que para entrar o salir de la parte continental, los
corresponsales taiwaneses deben solicitar el permiso de viaje estándar
para los residentes de Taiwan.
La versión anterior, que estaba en vigor desde el 1
de enero de 1997, exigía a los periodistas taiwaneses pedir permiso a las
oficinas locales de asuntos de Taiwan, y a la del gabinete, para
realizar entrevistas en el territorio continental, y además
portar dicha autorización al momento de relizar las entrevistas.
Ahora, con la promulgación de la nueva norma, para
hacerlo sólo necesitarán del consentimiento de los individuos u
organizaciones a quienes deseen entrevistar, pero tendrán que llevar
siempre consigo el carné emitido por las autoridades continentales que
les autoriza para ejercer su profesión en la parte continental de
China.
La nueva regulación contiene un artículo adicional
que permite a los profesionales de la comunicación taiwaneses contratar
asistentes de la parte continental a través de las agencias de
servicios de ésta. También les permite la importación, instalación y
utilización de equipos de radiocomunicación para las labores de
cubrimiento, después de haber obtenido una autorización oficial.
La estancia permitida en la parte continental es
inicialmente de tres meses, plazo que se puede extender, una sola vez, por
otros tres meses, según la normativa.
En el reglamento, el gabinete hace un llamado a
los periodistas taiwaneses acreditados en la parte continental a apegarse a
la ética profesional y ser objetivos a la hora de escribir
sus historias.