QUITO, 27 oct (Xinhua) -- El presidente ecuatoriano
Rafael Correa informó hoy que restringirá el ingreso de ciudadanos de
Colombia en su país si continúan los secuestros de ecuatorianos por parte
de bandas del país vecino.
"De continuar el Estado colombiano (siendo) incapaz
de ejercer control en su territorio y de continuar las bandas colombianas
secuestrando a ecuatorianos para retenerlos en Colombia, con
profundo dolor nos veremos obligados a restringir la entrada y
permanencia de ciudadanos colombianos en nuestro país", dijo Correa.
El mandatario participó en una ceremonia militar de
conmemoración del octagésimo octavo aniversario de creación de la Aviación
Militar Ecuatoriana.
En esta ceremonia castrense, el mandatario
ecuatoriano aseguró que "no tenemos el menor interés en reanudar las
relaciones diplomáticas", rotas desde marzo pasado, tras el ataque del
Ejército colombiano a un campamento clandestino de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) en suelo ecuatoriano.
Correa insistió en que "el gobierno colombiano no ha
perdido ocasión para manifestar su mala voluntad y su cinismo.
"En esas condiciones, no tenemos el menor interés en
reanudar relaciones diplomáticas. Pese a ello, hemos mantenido nuestra
política de apertura humanitaria y acogida a los refugiados del
conflicto que aqueja por décadas al hermano país, por cuyo pueblo
profesamos sincero cariño y simpatía", puntualizó.
"Tengan la seguridad de que no permitiremos que se
repita aquel infame 1 de marzo. Angostura nunca más (...) y aquellos que
esperan que por supuestas injerencias diplomáticas tengamos la menor
debilidad en beneficio del presidente (Alvaro) Uribe, desperdician
su tiempo. Jamás lo olvidaremos", puntualizó.
Correa reiteró que "somos un pueblo pacífico,
honramos la vida, la alegría y el respeto; resaltamos la grandiosidad del
ser humano, pero el que confunda aquello con debilidad y sometimiento,
cometerá un gravísimo error. No somos un pueblo pusilánime ni de
cobardes", comentó.
El jefe de Estado ordenó públicamente al comandante
general de la Fuerza Armada Ecuatoriana (FAE), que "¡Angostura, nunca más!
Ni el Gobierno Nacional, ni el pueblo ecuatoriano, ni nuestras Fuerzas
Armadas, permitiremos que nadie vuelva a agredirnos, a burlarse de
nuestra bondad y de nuestra paciencia, de la vocación pacifista que
siempre nos ha caracterizado".
"Nunca más nos tomarán por sorpresa, y todo acto de
agresión tendrá la respuesta más firme y digna en cualquier terreno",
sentenció.
"Llevamos adelante un plan inteligente, racional,
patriótico, de recuperación de la plena capacidad operativa de nuestras
Fuerzas Armadas, de su fuerza disuasiva, de su disposición permanente para
la defensa de nuestra soberanía territorial", dijo.
Agregó que no habrá radares "apagados", aviones sin
volar, carencia de transportes, "peor aún infiltrados al servicio de
poderes extranjeros", en alusión a la agencia Central de
Inteligencia de Estados Unidos (CIA).
El gobierno de Ecuador anunció el sábado que prepara
una demanda internacional contra Colombia, por presuntamente negarse a
ayudar en la liberación de un ecuatoriano secuestrado, y amenazó con
restringir el ingreso de colombianos en su territorio para evitar
ese tipo de delitos.
En su habitual cadena radiofónica de los sábados,
que fue grabada el viernes, Correa reprochó la supuesta negativa de las
autoridades colombianas para colaborar en la liberación del ecuatoriano
Kléber Larriva.
Correa recordó que Larriva, hermano del gobernador
de la provincia de Azuay (sur), Osvaldo Larriva, fue liberado la semana
pasada en territorio colombiano tras el pago de un rescate exigido
por sus captores.
"Buscaremos la manera legal de demandar, civilmente,
al Estado colombiano, porque ellos tienen que responder por ese recate,
porque ellos no pueden controlar su territorio", remarcó Correa, al
explicar los pormenores del caso.
El mandatario afirmó que "se le informó a la Policía
colombiana de un secuestrado ecuatoriano por bandas delincuenciales
colombianas, se les dieron las coordenadas, sitio de Los Vergeles, yo
sabía todo, y nos dijeron, no podemos actuar porque ese territorio es
controlado por las FARC".
"¡Qué vergüenza!", recriminó el
mandatario ecuatoriano a las autoridades colombianas, pues, según su criterio, "no
es posible que un Estado no pueda controlar todo su territorio".