BEIJING, 25 oct (Xinhua) -- El primer ministro chino
Wen Jiabao prometió hoy sábado reforzar la supervisión de la
seguridad alimentaria tras el escándalo de leche en polvo contaminada con
melamina.
"No sólo deben asumir responsabilidad las compañías
correspondientes, sino que el gobierno también debe
responsabilizarse de su falta de supervisión", señaló Wen en una
conferencia de prensa celebrada tras la clausura de la VII cumbre de
la Reunión Asia-Europa en Beijing.
China tratará el caso de forma seria y castigará
tanto a individuos directamente implicados como a los funcionarios
responsables, destacó.
Además, el gobierno chino ha sacado una lección del
escándalo y por lo tanto asegurará una supervisión "efectiva y enérgica"
sobre la producción, el transporte y el procesamiento de los alimentos,
añadió.
Unos 50.000 niños resultaron infectados y por lo
menos tres han muerto en todo el país a causa de complicaciones renales
derivadas del consumo prolongado de leche en polvo contaminada con
melamina, sustancia utilizada para la producción de plásticos, y que
agregada a la leche cruda hace que ésta muestre un nivel proteínico
superior al real.
Después del incidente, el gobierno chino estableció
rápidamente normas para intensificar la supervisión y la administración de
la industria láctea, a fin de garantizar la seguridad de los
productos, expresó.
La Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano
legislativo del país, empezó a principios de esta semana a revisar un
proyecto de ley sobre la seguridad alimentaria, que impone unos estándares
de calidad más estrictos a los alimentos y una mayor responsabilidad
al gobierno, explicó.
El proyecto, revisado tras el escándalo, prohibirá
el uso de todos los químicos y materiales excepto los aditivos autorizados
en la producción de los alimentos.
"El gobierno chino otorga suma importancia a la
seguridad alimentaria, ya que no sólo corresponde al interés del pueblo
chino, sino también al de todo el mundo", agregó.
"En el futuro, nuestros criterios de seguridad
alimentaria no sólo cumplirán el estándar internacional sino también el de
los importadores de nuestros productos", manifestó.
Wen admitió que es "duro" para el país superar las
actuales dificultades y asegurar una producción alimentaria segura y
sana.
Sin embargo, destacó que como país con una población
de 1.300 millones de habitantes, China está determinada a dar "un
importante paso" hacia adelante en la seguridad alimentaria.
"Recuperaremos la confianza de los pueblos chino
y de todo el mundo con nuestro comportamiento y la buena calidad de
nuestros productos", puntualizó.