BUENOS AIRES, 20 oct (Xinhua) -- Argentina dispondrá
a finales de 2012 del cohete Tronador II, a través del cual podrá colocar
una carga útil de hasta 200 kilogramos a unos 500 kilómetros de
altura.
De acuerdo con información difundida hoy por el
diario local "La Nación", el vector tendrá poco más de 20 metros de
alto.
El antecedente más cercano de una iniciativa similar
a la del Tronador II es el misil Cóndor, el cual fue desactivado en 1993
por el ex presidente argentino Carlos Menem (1989-1999), a pedido de
Estados Unidos.
A diferencia del Cóndor, el Tronador II usará
combustible líquido,
lo cual permite encendidos y apagados durante el
vuelo que hacen más precisa la programación de las órbitas en el
espacio.
El desarrollo del proyecto es totalmente argentino y
está a cargo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales
(Conae).
La Conae coordina el proyecto con el Centro de
Investigaciones Opticas y el Instituto de Radioastronomía, ambos del
Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y
Técnicas).
También participan en el proyecto el Instituto
Balseiro, el Instituto Universitario Aeronáutico de Córdoba y el Grupo de
Ensayos Mecánicos y Ambientales, de la Facultad de Ingeniería de la
Universidad de La Plata.
La última prueba "exitosa" del programa Tronador,
que consta de dos etapas, se concretó en mayo 2007, cuando desde la Base
Naval de Puerto Belgrano, unos 700 kilómetros al sudeste de esta capital,
fue lanzado un cohete de prueba.
El presidente de la Conae, Conrado Varotto, aseguró
que se trata de un desarrollo complejo, sin embargo señaló que hasta ahora
todo va de acuerdo con lo previsto.
Varotto anunció que la fecha de lanzamiento
propuesta para este vehículo espacial está prevista en 2012.
"Los países que cuentan con lanzadores propios son
Estados Unidos, Rusia, Ucrania, Japón, China, la India, y la Unión
Europea", recordó el presidente de la Cona.
El responsable del proyecto Inyector Satelital de
Cargas Utiles y Livianas (Iscul) de la Conae, José Astigueta, comentó que
el Tronador tiene un costo aproximado de cuatro millones de dólares.
Luego de confirmar los datos básicos relacionados
con el tamaño, capacidad de carga y máxima altura operativa que alcanzará,
Astigueta indicó que el cohete tendrá en el momento del despegue una
velocidad de 7.900 metros por segundo.
"Es la primera vez que la Argentina está comenzando
a desarrollar motores líquidos", dijo Astigueta al aclarar que ese tipo de
impulsores es inútil para el uso militar.
El proyecto espacial se lleva acabo con fondos
nacionales y recursos humanos jóvenes y especializados.
La fabricación y el ensayo del motor están bajo
responsabilidad de la Conae, con la colaboración del Centro Atómico
Bariloche.
El Tronador II será un vehículo de trayectoria
controlada, con sistemas de navegación, de guiado y control diseñados y
construidos en el país.
Los expertos señalaron como lugar posible
de lanzamiento del Tronador II algún lugar de la provincia de Buenos
Aires, por el tipo de órbita conveniente para Argentina, sin embargo también
se analizan las posibilidades de hacerlo en en el sur patagónico.