BEIJING, 11 oct (Xinhua) -- Las autoridades de la
construcción de las regiones autónomas chinas del Tíbet y Xinjiang, en el
oeste del país, están inspeccionando la integridad de los edificios
públicos después de que dos fuertes terremotos sacudieran esas
remotas áreas el pasado fin de semana.
Escuelas, hospitales, centros comerciales, y
estaciones de autobús y ferroviarias ubicadas en la capital regional del
Tíbet, Lhasa, y las prefecturas de Xigaze y Shannan, serán evaluados en
busca de daños y para determinar su estabilidad, según Wang
Yalin, subdirector del Departamento Regional de Construcción del
Tíbet.
"Si encuentran un edificio inestable, los expertos
en construcción avisarán a los departamentos gubernamentales
relacionados para que sea reforzado o se tomen otras medidas", según
la misma fuente.
El 6 de octubre, un temblor de 6,6 grados de
magnitud azotó el distrito de Damxung, distante 82 kilómetros al norte de
Lhasa, dejando 10 muertos y 34 heridos, en su mayoría mujeres, niños y
ancianos.
En una escuela secundaria de Shannan, un adolescente
falleció y otros 15 resultaron heridos en una estampida ocurrida en el
momento en que los estudiantes estaban siendo evacuados durante
el temblor.
Al menos 147 viviendas se vinieron abajo.
Un día antes, otro movimiento telúrico, este de 6,8
grados, había afectado la región autónoma uygur de Xinjiang.
Las autoridades locales de construcción han iniciado
también allí la inspección de escuelas, guarderías, hospitales y otros
edificios públicos. Más de 700 viviendas sufrieron daños
estructurales, y cuatro se derrumbaron, aunque no se reportaron
víctimas.
"Los edificios inestables serán reafirmados o
cerrados", según Li Jianxin, director del Departamento de Construcción de
Xinjiang.