RIO DE JANEIRO, 4 oct (Xinhua) -- La compañía de
saneamiento básico del estado de Río de Janeiro pondrá en funcionamiento
en febrero próximo una planta experimental destinada a transformar en
biodiesel parte del lodo que queda de las aguas residuales.
La planta tendrá capacidad para producir 1.200
litros del combustible vegetal por día y 2 megavatios (Mw) de biogás
destinados a generadores eléctricos.
La técnica para convertir la lava espumosa que flota
en la superficie de las aguas residuales en inicio de tratamiento fue
desarrollada por la Coordinación de los Programas de Post Graduación
en Ingeniería de la Universidad Federal de Río de Janeiro (Coppe).
La iniciativa, inédita en el país, es conjunta del
Coppe con la Compañía de Abastecimiento y Alcantarillado (Cedae) de Río de
Janeiro, informó hoy la estatal Fundación de Apoyo a la
Investigación en Río de Janeiro (Faperj), que financiará parte del
proyecto.
El proyecto de 2,5 millones de dólares, al que
también está asociado una termoeléctrica operada por Petrobras en Río de
Janeiro (Termorio), apenas tendrá carácter de experimental debido a que
los socios aún evaluarán la viabilidad comercial de transformar los
residuos en el diesel vegetal.
El presidente de la Cedae, Wagner Victer, admite que
el costo de producción del biodiesel por esta técnica es muy elevado, pero
alega que ese precio podrá ser compensado por las ganancias a nivel
ambiental y por el alto e ilimitado potencial de producción del
combustible.
La producción a larga escala también podrá ser
viable si al proyecto se asocia alguna de las grandes distribuidoras de
combustibles de Brasil y si la iniciativa consigue ser vendida en
los mercados como crédito de carbono para empresas que necesitan
compensar por sus emisiones de gases contaminantes.
Victer afirmó que la distribuidora de combustibles
de Petrobras ya manifestó interés en el negocio.
La planta piloto comenzó a ser montada este mes en
la Estación de Tratamiento de Aguas Residuales de la Cedae en Alegría, en
el barrio de Cajú, zona norte de la ciudad de Río de Janeiro.
"Podremos hacer historia con el proyecto ya que esas
grasas presentes en las aguas de las alcantarillas, en lugar de ser
tratadas con químicos, tendrán su valor energético aprovechado",
aseguró Victer.
"La iniciativa garantizará ganancias ambientales
para Río de Janeiro y creará una nueva plataforma de negocios para las
empresas de saneamiento básico", agregó.
De acuerdo con el funcionario, luego de que la
viabilidad del proyecto sea comprobada, la Cedae lo certificará como un
Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), para que pueda beneficiarse de los
incentivos del Protocolo de Kioto.
Este protocolo es el que prevé que empresas
contaminantes compensen sus emisiones de gases comprando créditos de
carbono de proyectos que reducen la contaminación ambiental.
El lodo flotante de las aguas residuales es
compuesto por grasas y aceites que pueden ser convertidos en diesel
vegetal, según los ingenieros que desarrollaron el proyecto.
Según la Cedae, cada litro de grasa de las aguas
residuales puede sustituir 0,9 litros de diesel convencional.
La empresa calcula que son arrojados anualmente a
las alcantarillas unos 500 millones de litros de grasas.
El biodiesel, que en Brasil es obligatoriamente
agregado al diesel mineral en una proporción del 3 por ciento, evita 80
por ciento de las emisiones de gas carbónico, 98 por ciento de la lluvia
ácida y 50 por ciento de las partículas de hollín. Fin