RIO DE JANEIRO, 3 oct (Xinhua)
-- Un investigador de la brasileña Universidad de Sao Paulo (USP)
desarrolló un conjunto de sensores que permiten analizar de forma rápida y
eficiente la calidad de la leche destinada al consumo humano.
El equipo de fácil manejo y bajo costo fue
desarrollado por el químico Thiago Regis Longo Cesar de Paixao,
investigador del Instituto de Química de la USP, informó hoy esta
universidad en su página de internet.
Los sensores consiguen distinguir la calidad de tres
tipos diferentes de leche: la homogeneizada pasteurizada, la UHT (Ultra
high temperature) procesada y la UHT procesada con bajo contenido de
grasas.
El método es capaz de detectar la presencia de
sustancias contaminantes en la leche y evitar que el producto sea rendido
con otros líquidos por los productores y que pueda provocar la
intoxicación de los consumidores.
Los sensores son capaces de detectar incluso la
presencia de agua oxigenada, producto que fue detectado el año pasado en
algunos envases comerciales durante un operativo de la policía brasileña
contra una mafia que adulteraba la leche.
"Esta sustancia (agua oxigenada) puede matar algunas
bacterias y hasta prolongar el tiempo de vida útil del producto, pero su
consumo diario puede causar diarrea y otros problemas intestinales",
aseguró De Paixao.
Según el investigador, la misma tecnología adaptada
puede ser usada para determinar la calidad de otros líquidos, como vinos y
hasta combustibles.
Los sensores son elaborados con pedazos de discos
digitales comunes (CDs), como los utilizados para almacenar música y
datos, que cuentan con películas de oro.
Los discos son recortados en pedazos de unos 2
centímetros de ancho por cinco centímetros de largo y de los mismos es
removida la capa polimérica que los protege, con lo que la película de oro
queda expuesta.
Los bocetos de los electrodos son diseñados en papel
vegetal y transferidos a la capa de oro de los discos mediante su
calentamiento.
"Los bocetos impresos en los pedazos de disco
definirán los electrodos en el dispositivo, que serán los responsables por
extraer las informaciones del líquido y por producir gráficos sobre la
calidad del producto que pueden ser comparados a los gráficos
estándar. Cualquier diferencia permitirá la constatación de
irregularidad", explicó el investigador.
Según De Paixao, cada sensor tiene un costo promedio
de cerca de un real (medio dólar) y, además de ser descartable, puede ser
usado como parte de un equipo portátil.
El investigador desarrolló un equipo completo de
medición compuesto por un conjunto de sensores y por un potenciómetro que,
a un costo de 5.000 dólares, puede ser ofrecido entre los productores
y los distribuidores de leche para que fiscalicen la calidad del
alimento.
Los sensores cumplen funciones semejantes a las de
la lengua humana, ya que pueden distinguir sabores diferentes (ácido,
salado, amargo y dulce).
A diferencia de los métodos convencionales
de análisis de la calidad de la leche, que son complejos, demorados
y costosos, el nuevo sistema consigue realizar los análisis en menos de
3 minutos.