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ESPECIAL: Apreciación del yuan y perspectivas sobre su futura  evolución
  01.10.2008 Actualizado a las 14:30:31
 

     Por Zhu Yifan 

     BEIJING, 1 oct (Xinhua) --  

     A su vuelta de un breve viaje de negocios a la Región  Administrativa Especial de Hong Kong, al sur de China, Clare Hu  abrió su monedero y se dio cuenta de que sin quererlo había  gastado la mitad de su salario del mes en las visitas a tiendas y  centros comerciales hongkoneses. 

     "Allí hay una gran variedad de artículos, y a precios mucho más baratos", dijo Hu, trabajadora en un medio de comunicación en la  ciudad oriental de Shanghai. Sus colegas incluso compraron más que ella. Sus adquisiciones incluyeron desde cámaras fotográficas de  2.000 yuanes (292,5 dólares) hasta una caja de té. 

     Los viajes de turistas de la parte continental a la isla para  ir de compras se están convirtiendo en una tradición y se han  hecho aún más frecuentes con el incremento del valor del yuan,  puesto que ha aumentado su capacidad de compra. 

     La moneda china, el yuan o Renminbi, se ha apreciado un 20 por  ciento en su cotización frente al dólar desde que dejó de estar  vinculado a la paridad fija de la moneda estadounidense en julio  de 2005. El dólar de Hong Kong, que mantiene su paridad fija con  el dólar, se ha debilitado desde 1,06 a 0,88 yuanes por unidad.  

     Aumento del poder adquisitivo 

     "Con el rápido crecimiento de la economía china, se está  expandiendo el mercado de viajes al extranjero", indicó Grace Pan, responsable de investigación sobre viajes y tiempo libre de la  firma Nielsen. 

     Los turistas chinos gastan un promedio de entre 2.597 y 3.506  dólares en sus visitas a otros países, con ligeras variaciones de  estas cifras dependiendo de las regiones de destino, indicaba el  informe de Nielsen sobre Viajes al Extranjero desde China. 

     Los residentes de la parte continental no sólo viajan al  extranjero para aprovechar el alza del valor del yuan sino que  también pueden notar el cambio en el mercado doméstico. 

     Los precios de los vehículos importados, que se han mantenido  elevados durante años, han estado cayendo de forma gradual durante los primeros cinco meses del año. De acuerdo con datos de la  Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma sobre el coste de los  productos de consumo en 36 ciudades de mediano y gran tamaño del  país, los precios de los vehículos importados cayeron un 1,95 por  ciento en mayo respecto al mes anterior. 

     China importó 171.000 automóviles en los primeros cinco meses  del año, con una subida del 59 por ciento en comparación al mismo  período del año anterior. En 2007, el volumen de las importaciones de vehículos creció un 37,9 por ciento.  

     Uno de los factores que explica este incremento es el hecho de  que los gigantes internacionales de la automoción hicieron mayores esfuerzos en China este año para compensar la caída de las ventas  en el mercado norteamericano. Los consumidores chinos, con una  moneda más fuerte cada día, muestran una mayor disposición a  adquirir coches del extranjero. 

     El mercado de los aperitivos y otros alimentos importados ha  estado aumentando a una tasa anual del 15 por ciento en los  últimos cinco años, según un informe publicado en la página de  internet del sector y patrocinado por la Asociación Nacional de la Industria Alimenticia de China.  

     Problemas del sector exportador 

     A diferencia de los consumidores, los exportadores del país  asiático se han visto afectados negativamente por la revaluación  del yuan, factor que ha reducido sus beneficios hasta llevar a  muchas empresas del sector a una situación de crisis. 

     "En sólo medio año, el coste de nuestras exportaciones se  disparó un 10 por ciento y las ganancias se redujeron un 40 por  ciento", afirma Shen Yaoqing, vicepresidente de la compañía  Shangtex, uno de los principales fabricantes textiles con sede en  Shanghai y que vende al extranjero productos por valor de cerca de 2.000 millones de dólares al año. "Nuestra compañía está al borde  de la quiebra", comenta. 

     El problema de Shangtex refleja la difícil situación que  atraviesa el comercio de procesamiento orientado a la exportación, que emplea a 40 millones de personas en toda China. 

     La exportación ha sido considerada como uno de los tres motores económicos que impulsan el crecimiento del país, junto al consumo  y la inversión. Pero este motor se está desacelerando con la  reducción de los pedidos en el extranjero. El superávit comercial  mensual de China cayó hasta los 20.200 millones de dólares en mayo, monto que supone un descenso del 10 por ciento respecto al mismo  mes del año pasado, según la Administración General de Aduanas.  

     Cambios detrás de la actual situación 

     Las repercusiones de la rápida apreciación del yuan son  profundas y complejas. El cambio no es tan simple como un aumento  del poder adquisitivo o una reducción del superávit comercial. 

     Detrás del alza de la moneda china se encuentra un cambio en la estrategia económica global del país, impulsada por el  reconocimiento de que la actual estructura de exportación no podrá apoyar el desarrollo económico como lo había hecho hasta ahora. 

     "La moneda china se había mantenido por debajo de su valor real desde la crisis financiera asiática de 1997, y el gobierno en  efecto lo utilizó para financiar el sector de las importaciones y  exportaciones a costa de las industrias que no estaban orientadas  a estas actividades", comenta el catedrático Pan Yingli, de la  escuela de administración de la Universidad Jiao Tong de Shanghai. 

     Los bajos costes de producción pagados con un yuan por debajo  de su valor real y los elevados ingresos recaudados con la venta  de esos productos a los clientes internacionales crearon un margen amplio de beneficios. 

     Esto trajo prosperidad al país, pero también ha tenido un alto  coste por la elevada contaminación y el gran consumo energético.  Una industria con un uso demasiado intensivo de la mano de obra,  baja eficiencia y escaso valor añadido aumentó la oferta mediante  la demanda de más materiales de producción, lo que impulsó un  mayor incremento de unos precios al alza. La gran dependencia de  los mercados exteriores actuó en detrimento del establecimiento en China de una estructura industrial equilibrada en su conjunto. 

     También creó una brecha persistente entre la desarrollada costa oriental del país, que prosperaba por su comercio con otros  mercados, y las pobres regiones centrales y occidentales de China. 

     "El conflicto estructural ha llegado a una etapa en la que  requiere una solución", subraya Pan. "Fortalecer el yuan es la  elección racional, puesto que ayuda a estabilizar la inflación y  conduce a la optimización de la estructura industrial". 

     Varios estudios en la provincia oriental china de Jiangsu  hallaron que la composición de los productos exportados empezaba a cambiar con el aumento del valor de la moneda china. Los artículos de alta tecnología, maquinaria y productos electrónicos comenzaron a suponer una mayor cuota de las ventas al exterior en detrimento  de los productos que requieren un uso intensivo de la mano de obra, como los textiles, la ropa y los juguetes. 

     En el área del delta del río de la Perla, una de las zonas más  prósperas e industrializadas al sur del país, 2.331 fabricantes de zapatos han tenido que cerrar sus negocios, mientras que 2.428  permanecen activos. Las exportaciones de estos artículos  descendieron un 15,5 por ciento hasta los 1.350 millones de pares  de zapatos vendidos al exterior en los primeros cinco meses de  este año en comparación al mismo intervalo del año anterior. Sin  embargo, el valor total de los mismos aumentó un 9,4 por ciento  hasta los 3.970 millones de dólares. 

      

     Dónde está el final 

     La tendencia alcista del yuan se ha acelerado este año al  superar la marca de las siete unidades por dólar a principios de  abril, antes de caer su valor ligeramente ante una moneda  estadounidense más fuerte en mayo. No obstante, el yuan se  recuperó con fuerza y registró un récord histórico al establecer  su paridad central en las 6,8919 unidades por dólar el 17 de  junio. Hasta entonces, se había revaluado casi un seis por ciento  en el presente año. 

     A medida que la moneda china se ha ido fortaleciendo, Liu Yuhui, investigador de la Academia de Ciencias Sociales de China, señaló  que ha habido una peligrosa corriente subyacente de flujo  monetario en el país. Los datos estadísticos revelan que se ha  acelerado la entrada en China del llamado "dinero caliente", o  fondos especulativos internacionales a corto plazo, durante el  primer trimestre del año, algo que está estrechamente relacionado  con las previsiones acerca de una apreciación más rápida del yuan. 

     A pesar de que no hay cifras oficiales publicadas sobre el  "dinero caliente", los analistas mantienen su cautela respecto a  este extraño fenómeno que combina un gran aumento de las reservas  en divisas y un descenso del superávit por cuenta corriente,  además de una reducción del gasto de inversión extranjera en  China. 

     Durante los cinco primeros meses de 2008, las reservas en  divisas crecieron un 18,7 por ciento interanual, ó 268.700  millones de dólares, según revelaron los datos de la firma Safe.  Jiang Zheng, especialista en macroeconomía de una firma de valores con sede en Beijing, ha descubierto que había 147.900 millones de  dólares sin explicar en la cifra del aumento de las reservas en  divisas, después de deducir el superávit comercial y la Inversión  Directa Extranjera (IDE) de ella. 

     La concentración de fondos especulativos internacionales en el  mercado doméstico de China puede suponer importantes riesgos para  la estabilidad de la tasa de cambio del yuan, además de arrebatar  al país el control efectivo de su macroeconomía, explicó Liu. 

     Dada la complejidad de la situación, las opiniones se dividen  en torno a si el aumento del valor de la moneda china continuará o habrá una apreciación de una sola vez para poner fin a las  incertidumbres. Al mismo tiempo, se multiplican las predicciones  sobre el posible límite máximo para el valor del yuan. 

     Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco Popular de China, entidad  central del país, sostiene que el país asiático ampliará de manera gradual la elasticidad de la tasa de cambio para enviar la señal  de que Beijing es más favorable a que el yuan fluctúe antes que  dejar que la moneda nacional aumente su valor de forma unilateral. 

     La rápida subida del valor del yuan registrada en el primer  semestre del año puede que no continúe, y las preocupaciones sobre un posible nivel mínimo del comercio exterior podrían actuar en  contra de una mayor y continuada apreciación, explica Peng Xingyun, de la Academia de Ciencias Sociales de China.  

     "Hay muchos factores en el mercado que afectan a la oferta y la demanda, los cuales, si experimentan cambios, modificarán también  los tipos de cambio", subraya Peng. Fin