El secretario del Tesoro de Estados
Unidos , Henry Paulson
WASHINGTON, 29 sep (Xinhua) -- La Cámara de
Representantes de Estados Unidos rechazó hoy una iniciativa de rescate
financiero por 700.000 millones de dólares que, de acuerdo con la
administración Bush, "se requiere con urgencia para atender la crisis de
nuestro sistema financiero, la cual amenaza la totalidad de la economía de
Estados Unidos".
La iniciativa fue rechazada con
una votación de 228 contra 205. Las acciones se desplomaron hoy en Wall
Street incluso antes de que comenzara la votación sobre la iniciativa en
la Cámara.
La presidenta de la Cámara de Representantes
de Estados Unidos, Nancy Pelosi, llega para asistir a una conferencia de prensa
en Capitol Hill en Washington, el 29 de septiembre de 2008, tras el rechazo por
parte de la misma cámara al plan de rescate financiero. La Cámara de
Representantes rechazó el lunes la legislación de rescate financiero por 700.000
millones de dólares, la cual, según la administración de Bush, es "urgentemente
necesitada para abordar una crisis en nuestro sistema financiero que amenaza a
toda la economía estadounidense".
Cuando la crítica votación fue registrada, demasiado
pocos integrantes de la Cámara se mostraron dispuestos a apoyar la
impopular medida, pues las elecciones se encuentran a cinco semanas
de distancia. Sin embargo, los simpatizantes de la iniciativa
prometieron tratar de presentar de nuevo el paquete para su
consideración tan pronto como sea posible.
La Casa Blanca reaccionó de inmediato y dijo que el
presidente Bush está "muy decepcionado".
"No cabe duda de que el país se está enfrentando a
una crisis difícil que tiene que ser atendida", dijo a los reporteros el
vocero de la Casa Blanca, Tony Fratto, quien señaló que el presidente se
reunirá hoy más tarde con integrantes de su equipo para "determinar
los siguientes pasos".
Hoy con anterioridad, Bush se mostró positivo con
respecto a la aprobación de la iniciativa por parte del Congreso.
"Con las mejoras hechas en la iniciativa confío en
que los miembros de ambos partidos la apoyarán", dijo Bush a los
reporteros, y agregó que "el Congreso puede transmitir una señal fuerte a
los mercados nacionales y extranjeros con la aprobación rápida de esta
iniciativa".
"Cada uno de los miembros del Congreso y cada uno de
los estadounidenses deben tener presente que un voto a favor de esta
iniciativa es un voto a favor de evitar el daño económico a ustedes
mismos y a su comunidad", dijo Bush.
Fratto señaló que antes de la votación, Bush llamó a
"un par de docenas" de legisladores para tratar de lograr su apoyo para la
iniciativa de rescate.
De conformidad con la iniciativa, el gobierno
obtendría de inmediato 250.000 millones de dólares, 100.000 millones de
dólares más si el presidente certificara que era necesario y al menos
350. 000 millones de dólares con una certificación separada y sujeta a
una resolución de desaprobación del Congreso.
"Todos tememos perder nuestro empleo", dijo antes de
la votación el representante Paul Ryan. "La mayor parte de nosotros está
diciendo: 'Quiero que esto sea aprobado, pero quiero que sea usted
quien vote a favor, no yo'".
Sin embargo, su colega, el representante Darrel
Issa, dijo estar "firme" en su rechazo a la medida porque traicionaría los
principios del partido y equivaldría a "un ataúd sobre el ataúd de Ronald
Reagan".
La congresista Lynn Woolsey también expresó su
oposición a la iniciativa y dijo que se ha pedido a los contribuyentes que
paguen por la enorme irresponsabilidad de las principales firmas
financieras estadounidenses.
"¿Por qué no está pagando Wall Street por el lío que
generó?" preguntó.