LA HABANA, 27 sep (Xinhua) -- El máximo dirigente
político de Cuba, Fidel Castro, afirmó que si Estados Unidos logra
derrocar o asesinar al presidente venezolano Hugo Chávez causará
desestabilidad económica y política en América Latina.
En un artículo difundido hoy por la prensa, Castro
dejó entrever que Chávez es el azote perfecto del mandatario
estadounidense George Bush e hizo un llamado indirecto a los países
latinoamericanos a que apoyen al mandatario venezolano.
"El imperialismo (Estados Unidos) trata de
liquidarlo políticamente o eliminarlo (a Chávez) a cualquier precio sin
reparar en que su muerte constituiría una catástrofe para Venezuela y para
la economía y la estabilidad de todos los gobiernos de América
Latina y el Caribe", apuntó.
Castro se refirió a la derrama económica y
energética que Chávez ha dejado en ña región mediante convenios
comerciales y petroleros, pues Venezuela es gran importador de alimentos y
gran proveedor de combustibles.
Con su advertencia, Castro insinuó que a los efectos
negativos que la crisis financiera de Estados Unidos comienza a tener en
América Latina y el Caribe se sumarían los perjuicios económicos que
resentiría la región ante una hipotética caída de Chávez.
"En este instante, lo más importante es salvar a
Venezuela de la embestida política del gobierno de Estados Unidos",
expresó el ex gobernante cubano.
"El capitalismo democrático de Bush tiene una
respuesta exacta: el socialismo democrático de Chávez", apuntó.
Fidel Castro, de 82 años, dejó las riendas del
gobierno el 27 de julio de 2006, cuando fue sometido a una hoperación para
frenarle una hemorragia intestinal.
Tras casi medio siglo en el poder, Castro renunció
formalmente como mandatario el 19 febrero por motivos de salud y fue
sucedido en el cargo por su hermano Raúl Castro.
Sobre los estrechos vínculos entre Cuba y Venezuela,
Fidel Castro dijo que "es un verdadero privilegio" contar con la
solidaridad de Chávez tras la devastación causada en fecha reciente por
dos temporales a la isla.
Antes de que emprendiera una gira por China, Rusia,
Francia y Portugal, Cháves visitó Cuba el 21 de septiembre para expresar
su solidaridad ante los estragos causados por los huracanes "Gustav" e
"Ike" en la isla.
Castro dijo que sugería a Chávez que refuerce su
posición ante "la batalla interna que libra" frente a la propaganda en su
contra de sectores derechistas que buscan derrocarlo con apoyo de Estados
Unidos.
Según Fidel, "ninguna persona honesta puede dudar
de que en Venezuela hay una verdadera revolución en marcha, y que allí
se desarrolla una excepcional lucha contra el imperialismo".