BEIJING, 27 sep (Xinhua) -- El pequeño paso al salir
de la nave de Zhai Zhigang, primer chino en realizar un paseo espacial,
supone un gran paso adelante para la exploración espacial del
país.
El taikonauta, de 42 años de edad, se aventuró a
salir de la nave espacial Shenzhou VII, que se encuentra en la órbita de
la Tierra, a las 16:43 de hoy sábado, convirtiéndose así en el
primer chino que ha dejado "una huella en el universo".
Millones de chinos siguieron su hazaña por
televisión, quizá sin saber quien es Alexei Lenov, el primer ser humano
que logró caminar por el espacio en 1965, o Neil Armstrong, el primero en
pisar la Luna en 1969. No obstante, siempre recordarán al primer
chino que paseó por el espacio.
Otro avance importante para el programa espacial del
país asiático es el hecho de convertirse en la tercera nación que ha
demostrado ser capaz de realizar una caminata espacial, después
de Estadaos Unidos y Rusia.
El éxito de esta actividad extravehicular supone un
considerable acercamiento al objetivo de establecer un laboratorio, y
quizá hasta una estación en el espacio, que otorgarán a China más
responsabilidad en el uso pacífico de los recursos espaciales por parte de
la humanidad.
Desde un punto de vista simbólico, la misión
espacial ha inyectado optimismo en un año lleno de incidentes, entre los
que destacan las fuertes tormentas de nieve en enero y el devastador
terremoto de mayo, y es una fuente de orgullo y alegría para el
pueblo chino, tras la clausura de las Olimpiadas.
Sin embargo, el país también debe fijarse en la
distancia con Estados Unidos y Rusia, que llevaron a cabo sus respectivas
misiones espaciales décadas atrás, en comparación con los cuales el
programa espacial de China está en sus principios y acaba de dar sus
primeros pasos.
Desde la antigüedad, el espacio es una fuente de
inspiración para los artistas, que han creado numerosos poemas y pinturas
rupestres a lo largo de la historia. Una leyenda china dice que
el primer astronauta fue un funcionario gubernamental de la dinastía
Ming (1368-1644) que se ató a una "nave espacial" primitiva
construida con una silla, dos cometas y 47 mechas de pólvora.
El sueño chino de viajar al espacio se ha hecho
realidad hoy sábado, en una China moderna, con el respaldo de una sólida
economía.
Puesto en marcha en 1971, el primer programa
espacial tripulado de China, denominado Shuguang I ("alba" en chino) tuvo
que ser suspendido cinco años más adelante, debido a la escasez de fondos
y al bajo desarrollo tecnológico.
El proyecto fue reactivado en 1986 como parte del
"Programa 863", una iniciativa patrocinada por el Estado, con el fin de
apoyar el desarrollo de las tecnologías avanzadas en diversos
ámbitos. Este mismo año, tras siete años de reforma y apertura,
la producción nacional excedió el billón de yuanes, causando
profundos cambios en el país que permitieron continuar apoyando
la exploración espacial.
A diferencia de la carrera espacial de los años de
la guerra fría, China aspira a explorar y hacer uso pacífico del espacio,
sin intenciones de rivalidad.
También se distingue de los demás países en los
grandes avances que ha aportado con cada proyecto, que no son una simple
repetición de misiones ya cumplidas.
En 1998 se estableció el primer grupo de 14
astronautas, y el primer vuelo espacial tripulado se lanzó en 2003,
durante el cual Yang Liwei permaneció en el espacio 21 horas. La siguiente
misión transportó al espacio a los dos taikonautas Fei Junlong y Nie
Haisheng, cuya misión duró cinco días.
En retrospectiva, la primera caminata espacial de
China fue realizada con un espíritu de inovación; el traje espacial
Feitian que llevó Zhai durante el paseo fue diseñado y fabricado por
científicos chinos, y la complejidad de las tecnologías que han
permitido concluir con éxito la misión han demostrado el
impresionante avance técnico de la nación. La precisión, la
creatividad y la dedicación de aquellos que han hecho realidad este
sueño son un ejemplo a seguir para todos los chinos.
Alrededor de cinco décadas atrás, cuando
Qian Xuesen, padre de la tecnología espacial de China, regresó a la
patria desde Estados Unidos, casi nadie había visto un cohete con sus
propios ojos, ni en sueños se pensaba que sería posible llegar a construir
uno. Sin embargo, años más tarde, China se ha colocado al frente de
los avances en la tecnología espacial y tiene previsto avanzar aún
más en el futuro.