BEIJING, 26 sep (Xinhua) -- Si bien el programa
espacial tripulado de China lo desarrolla el ejército del país asiático,
las tecnologías espaciales están teniendo como resultado una
diversidad de productos civiles, como alimentos y tapones para
los oídos de alta tecnología.
"Hemos estado trabajando para hacer de los alimentos
espaciales artículos civiles", afirmó Chen Bin, nutricionista responsable
de la alimentación de los astronautas del Centro de Investigación y
Formación de Astronautas de China.
El centro ha estado trabajando con algunos
productores de alimentos y les ha proporcionado tecnologías y estándares
de calidad. Hasta ahora, el chocolate y los pasteles que han comido
los astronautas en el espacio fueron producidos para uso civil,
explicó Chen.
"Los alimentos espaciales son seguros, convenientes
y tienen un alto nivel nutricional", continuó. "Se harán populares entre
viajeros, montañistas y exploradores de las regiones polares".
Además, la producción de alimentos espaciales adoptó
un estricto método de control de calidad. Por ejemplo, la calidad
del aire en los talleres debía ser la misma que para las fábricas de
fármacos, dijo. "Tendrán una buena acogida en el mercado, ya que las
personas prestan cada día más atención a la seguridad alimentaria",
señaló.
Por otra parte, los tapones para los oídos que
llevan los taikonautas a bordo de la nave Shenzhou VII también han entrado
en el mercado civil.
Después de miles de pruebas, el centro encontró un
material especial para producir los tapones que resultaba más adecuado
para la textura de la piel de los humanos y les protegía de la presión
en el espacio.
Los tapones, hechos a medida para los oídos de los
taikonautas, pueden regular de forma automática la presión dentro de los
oídos de los humanos e impedir de forma efectiva el ruido sin afectar a
la capacidad auditiva, explicó una fuente del citado centro.
Este producto se había probado ya en los dos
programas espaciales tripulados anteriores, y podrá ser de utilidad para
los mineros y otras personas que trabajan en unas condiciones
ruidosas como en las fábricas de hilado, de acuerdo con la misma
fuente.
Asimismo, este producto puede resistir eficazmente
la presión bajo el agua y su uso está muy extendido entre nadadores y
submarinistas. Fin