BEIJING, 22 sep (Xinhua) -- Expertos chinos en
tecnología espacial desestimaron hoy las preocupaciones de ciertos
sectores en el sentido de que el programa espacial tripulado del gigante
asiático tendría propósitos militares, insistiendo en que éste está
orientado a servir al desarrollo económico de China.
"Hasta ahora, el programa espacial tripulado de
China no ha llevado a cabo una sola tarea militar", dijo Cui Jijun,
director del Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, ubicado en la
noroccidental provincia de Gansu.
Cui dijo que los científicos chinos veían el
programa espacial como una exploración científica, y esperaban que éste
sirviera para impulsar el nivel científico general del país y su capacidad
de innovación.
El experto no reveló qué experimentos científicos
desarrollarán los taikonautas durante la misión de la nave Shenzhou VII,
que despegará en algún momento entre el 25 y el 30 de septiembre,
pero aseguró que todas las pruebas tendrán propósitos civiles.
El término "taikonauta", utilizado para referirse a
los astronautas chinos, tiene su origen en la pronunciación de los
caracteres "tai" y "kong", que significan "espacio".
Seis tripulantes, tres seleccionados para volar y
los tres restantes como eventuales reemplazos, han arribado ya al centro
de lanzamiento. Uno de los taikonautas llevará a cabo una caminata
espacial.
Luego de entrar en órbita, la nave liberará un
pequeño satélite para hacer un seguimiento a su vuelo y transmitir imágenes
del mismo en vivo.
Sheng Jie, diseñador general suplente del sistema de
lanzamiento de Shenzhou VII, dijo que el satélite conduciría tareas
de investigación científica civil, con el fin de mejorar la tecnología
china de comunicaciones.
"La parte clave de esta investigación es garantizar
que el satélite se mantenga a una distancia segura de la nave espacial",
dijo Sheng. El control del pequeño artefacto es un auténtico reto
para el sistema de seguimiento y control espacial.
En 2003, China se convirtió en el tercer país,
después de Rusia y Estados Unidos, en enviar un ser humano al espacio
exterior. Esa exitosa misión fue seguida por un vuelo tripulado por dos
astronautas, en 2005.
Los científicos chinos han llevado a cabo
investigaciones experimentales en ciencias de la vida espacial, materiales
especiales y micro-gravedad, utilizando las anteriores naves del
modelo Shenzhou y varios satélites recuperables. Otros experimentos
incluyeron investigaciones en cultivos y observación astronómica espacial
de alto poder. Fin